Ruta VAP (1): I believe in Africa

Da: Jordi Serarols (testo e foto)
Martes 5

Comienzan un año más las vacaciones de verano. Como cada año, desde hace mucho, me espera un viaje “esotico” durante el mes de agosto; este año con algunas particularidades importantes que no sé hasta qué punto me afectarán. Este último año, per me, ha sido un año de cambios significativos, el fin de una relación sentimental larga, un traslado de vivienda, resituación de relaciones de amistad, nuevas amistades, … in ordine, altibajos emocionales que hacen que sea un verano particular.

El viaje es por agencia, forma poco habitual de viajar en mí. Y el grupo incluye personas con las que se han de reubicar muchas cosas a nivel emocional y relacional. Seguro que será una buena experiencia para ver cómo debe evolucionar todo. Empezamos el viaje por la tarde yendo al aeropuerto de Barcelona para coger el avión hacia Estambul. Volamos con la Turkish Airlines. Conocemos las otras personas que viajarán con nosotros. In totale, somos ocho. Nosotros ya somos cinco, más una pareja y una chica que viaja sola

 Miércoles 6

Pasada la medianoche tomamos el avión que nos llevará a Johannesburgo. Es un trayecto largo de nueve horas, pero pasa rápido básicamente porque me tomo media pastilla para dormir y después de la cena que nos dan ya no me despierto hasta que vuelven a pasar con el desayuno. Es uno de los trayectos en los que he dormido más y mejor.  Llegamos a Johannesburgo por la mañana y nos encontramos enseguida con Javier, el chico que nos hará de guía. Todos estamos a la expectativa de cómo será. A veces esta gente aventurera expatriada son un poco chulos, … La verdad es que enseguida vemos que es una persona muy interesante. Es periodista y trabaja por encargo de algunas publicaciones españolas.

Nos llevan al hotel The Aviator, al lado del aeropuerto, un hotel correcto, con wifi y los servicios necesarios. Vamos a Soweto, uno de los barrios más populares de Johannesburgo. Soweto es el acrónimo de South West Township. Los Township son las barriadas que se construyeron para los negros durante el apartheid. Es un barrio agradable que ha de mejorar mucho últimamente con la construcción de nuevas casas. Las antiguas chabolas ahora las alquilan a los emigrantes africanos que vienen del resto del continente, especialmente Zimbawe. Visitamos la casa de Nelson Mandela, niente di speciale, pero tiene un valor simbólico importante. Está lleno de niños y niñas con uniforme, visita escolar obligada para conocer la historia reciente del país. En la misma calle está la casa de Desmond Tutu. Comemos en un restaurante de la zona y continuamos visitando la zona.

Las colonias británicas africanas sufrieron esta separación entre blancos y negros hasta puntos inhumanos

La siguiente parada es el Museo del Apartheid. Es un edificio interesante, simbólico. Me recuerda en cierta medida el museo judío de Berlín. El museo cuenta la historia de esta política de legalización de la diferencia racial que se llevó a cabo en la segunda mitad del siglo XX. Sudáfrica fue el único país que legalizó esta situación, pero todas las colonias británicas africanas sufrieron esta separación entre blancos y negros hasta puntos inhumanos. La visita nos sirve para conocer mejor la política segregacionista, personajes como Mandela, Tutu, De Klerk, … y toda la historia de los boers, los verdaderos responsables de todo.

Hacemos tiempo en el centro de la ciudad, en la Mandela Square, centro neurálgico de Johannesburgo, lleno de centros comerciales con las tiendas que encuentras en cualquier ciudad del mundo, fruto de la globalización: Mango, Zara, Applestore, … Cenamos en un steakhouse. Como un filete de avestruz, una carne tiernísima y sabrosa, que ya había probado en alguna otra ocasión.

Xavier, guida, nos va explicando cosas del país, del continente, de sus aventuras, … Ciò nonostante, Sudáfrica es un modelo de lo que podría llegar a ser África. La colonización en África acabó fatal con la expulsión de blancos en todas partes. In Sud Africa, gracias a Mandela, se apostó por la convivencia entre blancos y negros, y aunque no se mezclan, conviven de formapacífica”. Esto les ha permitido mantener infraestructuras y progresar económicamente. Los blancos son el 10% popolazione. La mayoría son de tercera y cuarta generación y se sienten tan sudafricanos como la población negra. Anzi, los boers, que aún quedan, se creían que el país les pertenecía y querían crear territorios independientes (Transvaal, Orange) en el que no hubiera negros.

 Jueves 7

Nos levantamos temprano, a las seis. Desayunamos y tomamos la carretera hacia Blyde River Canyon. Las carreteras en Sudáfrica están muy bien, pero eso no quita que nos pasamos todo el día para hacer 500km. El paisaje es bastante ordinario, nada espectacular.

El Blyde River Canyon es un río que ha excavado un cañón por erosión del agua, no es muy profundo pero es ancho. A lo largo del río hay varios saltos de agua, algunos de ellos con formas extrañas por la erosión que el agua ha causado sobre la roca. Nos detenemos en Lisbon Falls y Bourke’s Luck Potholes. Terminamos la visita desde una plataforma panorámica llamada Three Rondavels. Desde aquí se ve como serpentea el río y las formas caprichosas de las rocas.

Se ve como serpentea el río y las formas caprichosas de las rocas

Tomamos la carretera hasta la puerta del parque Kruger, así mañana ya podremos entrar directamente en el parque. Nos alojamos en el Rio Vista Lodge, cerca de Malelane Gate, una de las puertas del parque.

 Viernes 8

Entramos en el Kruger, uno de los parques naturales míticos de África. Dicen que después de los grandes parques de Kenia y Tanzania, este es el mejor para ver fauna salvaje. Enseguida que entramos empezamos a ver algunos animales, facóferos, una jirafa solitaria mordisqueando las acacias de la orilla del camino y un rinoceronte blanco, enorme, con su cuerno largo y puntiagudo. A pesar de la protección legal de los rinos, todavía hay cazadores furtivos; la mayoría son mozambiqueños que entran en el parque y los cazan para vender los cuernos en el mercado negro.

Vamos haciendo camino, dejamos la carretera asfaltada del parque para adentrarnos por pistas donde aparecen unos elefantes que quieren cruzar la pista ante nosotros; más tarde un rinoceronte negro, un león solitario y por todas partes, impala, gazzelle, kudús, … Un pequeño camaleón cruza la carretera con su manera tan particular de caminar adelante y atrás. La vida aquí va a otro ritmo, el andar parsimonioso de los elefantes, los rinos que pastan por la sabana, … Una buena contraposición a nuestro día a día agobiante.

Ven los leones, se empiezan a poner nerviosos, grito de alarma de los elefantes

Después de comer continuamos de safari en busca de más animales. Finalmente vemos una pareja de leones, tumbados en medio de la hierba seca. En el horizonte vemos unos elefantes que se acercan, ven los leones, se empiezan a poner nerviosos, grito de alarma de los elefantes, tensión, enfrentamiento. Al final los leones se levantan y marchan.

Llegamos al atardecer al Lower Sibie Lodge. Sudáfrica tiene unas infraestructuras magníficas para hacer turismo por tu propia cuenta. La sensación del Kruger es como si estuviera en medio de un parque temático de animales. Por la noche contratamos un safari nocturno. No se ve mucho, es un poco frustrante hasta que aparecen dos leopardos en medio de la carretera, espectaculares, una madre y su cachorro, mirándonos como prenguntándose ¿éstos qué hacen aquí? Un par de civetas y muchas variedades de antílopes.

 Sábado 9

Nos levantamos muy temprano. Abren la reja del lodge a las 6 y ya estamos listos para salir en busca de más animales. Todavía nos faltan algunosEl parque está cubierto de niebla, la sensación es especial; de repente vemos una forma que se nos acerca por la carretera, no sabemos qué es, va cogiendo forma, ¿un felino? Aparece ante nosotros una hiena, maestoso, no se inmuta, hace su camino, mirándonos, mirándola. Seguimos recorriendo los caminos del parque, se nos cruza una manada de elefantes, van a la suya, ignorando qué pasa a su alrededor, rompiendo ramas de acacias, dejando rastro por donde pasan. Más tarde nos encontramos de cara un rinoceronte, más jirafas, Zebras, gnu, … Cada uno haciendo su camino, nosotros con los jeeps hacia Mozambique; ellos sabana adentro, dejándonos un buen recuerdo del Kruger.

Salimos del parque con la sensación de haber visto muchos animales. Todo el mundo nos confirma que hemos tenido mucha suerte. Cuando haces un safari nunca sabes qué te encontrarás ni qué animales verás. Ha sido toda una experiencia. Está siendo un viaje muy interesante. Xavier, guida, es una persona interesantísima, periodista madrileño instalado en Maputo, gran conocedor de África. Las aventuras y experiencias que explica mientras conduce el jeep son propias de un viajero enamorado de este continente.

Llegamos a la frontera SA-Mozambique. Ahora entramos en otra África. Hay cola en la aduana, pero avanza rápido. A los pocos metros ya te das cuenta del cambio. Las infraestructuras son completamente diferentes. Mozambique es un país inmenso, destruido por la guerra civil que hubo después de la independencia de Portugal. Una guerra que duró más de quince años, años en que se acabó con toda la vida salvaje del país. El territorio es la inmensa sabana, pero vacía de vida animal, ni siquiera una gacela, niente. También se cargaron las plantaciones de algodón y caña de azúcar. Había sido el primer productor mundial de estos dos productos. Después de la guerra, el país se consideró uno de los más pobres del mundo. Actualmente se ha recuperado un poco, pero sufre los dos grandes males de África, la corrupción y la falta de visión de futuro.

Sufre los dos grandes males de África, la corrupción y la falta de visión de futuro

Muchos países africanos viven esta falsa felicidad del día a día, una ingenuidad que no les permite progresar, ya que no les deja ver más allá. El dinero no se invierte en infraestructuras sociales, ni educación, ni sanidad, … se invierte en engrosar los bolsillos de los políticos de turno, hinchando su poder adquisitivo hasta convertirse en fortunas inmensas en medio de la población local que sobrevive con un dólar al día. Esto me hace dudar de la conveniencia de la cooperación internacional y en el futuro de este continente. Pocos metros separan una visión de África de otra. ¿Es Sudáfrica el modelo a seguir? ¿Es la colonización europea la responsable de los problemas africanos? ¿Deben invertir los países europeos en proyectos de cooperación que no dan sus frutos porque parte del presupuesto se la embolsa el político corrupto de turno? Ciò nonostante, hay que mantener la esperanza. Como decía una camiseta turística del Kruger I believe in Africa.

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