Rohinyás: la minoría mayoritaria más perseguida del mundo

Por: Pepa Úbeda (texto y fotos)

Con un gobierno “democrático”, el conflicto entre rohinyás y rakhines se ha incrementado. Llegué al enclave que comparten ambos desde Naipyidó, capital administrativa de Myanmar, tras más de nueve horas en motocicleta por caminos impracticables.

Los rohinyás llevan en Myanmar varios siglos y su población actual duplica la islandesa. Se asientan en un territorio abundante en codiciadas materias primas. ¿Será ése el motivo por el que son tan perseguidos? ¿O quizá porque se agudizaron las hostilidades cuando la Junta Militar empezó a liberalizar los precios?

Llegué al enclave que comparten rohinyás y rakhines desde Naipyidó tras más de nueve horas en motocicleta por caminos impracticables.

Su historia, como tantas otras, tiene mucho que ver con los colonizadores que a un país le toquen en suerte. En su caso, británicos. Bajo su dominación, se invitó a esta etnia musulmana de Bengala a instalarse en Myanmar. Eran mano de obra agrícola a precio de esclavo. Asimismo, los eficaces servidores de su graciosa majestad –como hicieron en Palestina e India– alimentaron las rivalidades religiosas con la etnia budista rakhine y algunas otras para someterlos mejor. Aunque el islamismo de los rohinyás no es tan radical como el árabe, cuando se marcharon dejaron conectado el reloj-bomba que les permitió seguir controlando los bienes más valiosos del país.

Hace siglos se asentaron unos cuantos centenares de rohinyás en Arakan; actualmente, casi llegan al millón. Sin embargo, el Gobierno aplicó al territorio la denominación de la etnia rakhine, con lo que se ganó la oposición de las restantes minorías. El Gobierno actual, aunque siempre criticó con la Junta Militar, no ha enmendado su muy desacertada insensatez.

Bajo la dominación británica se invitó a esta etnia musulmana de Bengala a instalarse en Myanmar

La minoría rohinyá es de las más perseguidas desde 1982, cuando se les desposeyó de la ciudadanía. La excusa: existían en su seno grupos radicales extremistas que habían atacado a los rakhine por medio de acciones terroristas. La desposesión implicó ser tratados como inmigrantes ilegales y, en consecuencia, con restricciones para moverse libremente, así como la pérdida de los derechos humanos más elementales.

El Gobierno de Myanmar ha sido más expeditivo que la vecina China, que ha sabido orientar hacia sus intereses a sus propias minorías, y ha hecho de los rohinyás la minoría mayoritaria más perseguida del mundo. Los que continúan en el país viven en campos de concentración y se les impide tener hijos.

Los rohnyás que continúan en el país viven en campos de concentración y se les impide tener hijos

En 2015, con Aung San Suu Kyi y los suyos en el poder, miles de rohinyás empezaron a subirse a las barcazasy se lanzaron al mar de Andamán. Creían que serían aceptados por Tailandia e Indonesia. Ni han podido desembarcar allí ni los “civilizados” australianos y neozelandeses han hecho como algunas ONG occidentales con las pateras africanas. Aunque, si miramos de nuevo atrás, cuando la violencia entre rakhines y rohinyás empezó a agravarse, tanto la Policía como el ejército birmanos, al igual que el resto del mundo, miraban silbando hacia otro lado. Y, ahora mismo, ni gobiernos orientales ni occidentales mueven un dedo viéndolos morir en el mar de Andamán.

En cuanto a Aung San Suu Kyi, que sufrió arresto domiciliario en su mansión y denunció al mundo la represión ejercida sobre los birmanos, guarda silencio. En el párrafo más largo por ella pronunciado al respecto –“es necesario resolver los conflictos raciales en Rakhine”– no menciona la palabra “rohinyás” y se limita a repetir como un disco rayado: “Hay que hacer cumplir la ley”.

Ahora mismo, ni gobiernos orientales ni occidentales mueven un dedo viéndolos morir en el mar de Andamán

¿Por qué no hace uso de su posición moral privilegiada para denunciar la represión que ejerce su Gobierno sobre los rohinyás y otras etnias del país? ¿Por qué no utiliza su inmenso poder para detener una persecución tan encarnizada? Al no cambiar una ley injusta, ¿no está traicionando los principios que tanto defendió a favor suyo y de los suyos? Sus silencios y estribillos son tan vergonzantes como los nuestros y nos corroboran una vez más que un Premio Nobel de la Paz no es tan ejemplar como se supone que debería ser.

Parafraseando al gran autor, “el apartheid, esté donde esté, nos deja una mancha más en la cara de eso que llamamos humanidad”. Los rohinyás nos recuerdan “lo que no queremos recordar y que, sin embargo, nos constituye”.

Los rohinyás nos recuerdan “lo que no queremos recordar y que, sin embargo, nos constituye”. La situación, desde que estuve en 2012, ha cambiado a peor

La situación, desde que estuve en 2012, ha cambiado a peor. Entonces, ya se pedía al mundo ayuda para los rohinyás: de su país, desde hace ya tantos siglos, y nuestra. Lo cual no significa que Bangladesh no tenga que asumir su parte de responsabilidad, ya que son descendientes de antiguos bengalíes.

Al final, deberíamos asumir que la democracia auténtica es un derecho inalienable de mayorías y minorías. Dentro de Myanmar y fuera.

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Comentarios (4)

  • Ginés Vera

    |

    Gracias por acercarnos a través de esta crónica de viajes lo que sucede allí, aunque la realidad de un mundo globalizado nos debería hacer pensar en ideas humanitarias globalizadas, todos estamos unidos, todos podemos ser allí. Interesantes esas preguntas abiertas para reflexionar. Un saludo.

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  • Rafa Blanca

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    Este es un tema humanitario de primer orden que nos debiera importar mucho más y al que no dan cobertura los medios, porque no nos afecta directamente. Gracias Pepa por poner foco sobre una violación de los derechos humanos de un pueblo del que poco o nada conocemos.

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  • Rosa

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    Pepa, estupendo articulo! !Se me pone el pelo de punta al pensar cuanta injusticia todavía existe en este mundo! Se descubren nuevos y nuevos casos de la discriminación por parte de un ser humano al otro.
    Y nos enteramos de semejantes hechos terribles solamente de pasada, de escuchar un corto informativo en los medíos de la comunicación.
    Y gracias a vosotros, los INCANSABLES DIVULGADORES de las injusticias en este mundo.
    !Gracias!

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  • Rosa M Marin

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    ¡Gracias por tu artículo Pepa!. Nos acerca mas a comprender la injusticia con este pueblo!. ¡Es muy fuerte que aun existan estas discriminaciones tan inhumanas e i justas!

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