在岘港钓鱼的一天.

通过: 丹尼尔兰达 (文本) 巴勃罗·维达尔(Pablo Vidal) / ð. 兰达 (照片)
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岘港不是正常的城市. 它具有使您微笑的古怪点, 沿着长长的沙滩漫步, 太平洋坠毁.

Pero este lugar hay que empezar a contarlo desde arriba. 我们爬上一座小山,佛陀的雕像静止不动, 大理石伸出, 他们的 72 米. Es blanca para reclamar la pureza de los fieles. Es mujer para desafiar a los teólogos budistas, pues esta religión es capaz de romper reglas y géneros, mientras se va persiguiendo el nirvana.

Junto a Lady Buda hay un templo que brilla, un recital de oraciones, figuras de budas gordos, jardines zen y dragones que miran a la ciudad desde lo alto.

Al otro lado de Da Nang, otro dragón serpentea como una serpiente dorada, 巨大, para formar un puente por el que entran sin cesar los turistas buscando vacaciones de ola y arena.

Da Nang es ya otro Vietnam, del sur, empeñado en la modernidad, con templos budistas y un pasado bélico que ha quedado varado en sus playas.

La ciudad cuenta con el barullo de motos, pero repartidas por avenidas amplias, sin tanto estruendo como en Hanoi. 事实上, Da Nang es ya otro Vietnam, del sur, empeñado en la modernidad, con templos budistas y un pasado bélico que ha quedado varado en sus playas.

Nosotros caminamos sin prisas, frenando el paso con el mejor café de Asia, degustando las delicias de gambas y arroces fritos o descalzándonos para visitar a los pescadores. 沙滩上有几十个竹制浴缸, 当地人称之为通济. 他们是渔民的船. Redondas y minúsculas. Su forma de chiste fue concebida para evitar pagar impuestos a los franceses, que reclamaban tributos por construir embarcaciones. Aquellas balsas no podían considerarse barcos de pesca.

Nos pareció una buena idea grabar una jornada de pesca subidos a uno de los Thung. Preguntamos a los pescadores, negociamos con gestos, pues el idioma sobre la playa era un lenguaje de signos. Un hombre llamado Sau, accedió a llevarnos en su barca al amanecer. Y al amanecer nos presentamos cargados de cámaras, con la expectativa de un día de redes y pescados en nuestro ánimo.

caminamos sin prisas, frenando el paso con el mejor café de Asia, degustando las delicias de gambas y arroces fritos o descalzándonos para visitar a los pescadores.

Subir al Thung Chai con las cámaras resultó una temeridad donde las olas salpicaban y Yeray tenía que levantar la cámara, estoico, como quien ha de poner a salvo un bebé en un maremoto. Pablo y yo tratábamos de acceder a la bañera que no dejaba de dar vueltas. De algún modo subimos a la balsa redonda, navegando en círculos primero y más estables después.

Sau se reía de puro contento. Saltó al agua para bañarse y nos animó a hacer lo mismo. Remaba de un lado a otro y sólo contestaba con una carcajada a mis preguntas. Tras más de una hora de navegación absurda y falta de entendimiento, me afané en la mímica, tratando de representar a un pescador. Entonces Sau volvió a reír, buscó entre sus aparejos y me tendió sin contemplaciones un palo con un hilo rematado de un anzuelo oxidado, sin cebo. Agarré la caña resignado. Por mucho que insistiera, había decidido que él no iba a pescar, lo haríamos nosotros. Sau, ya crecido del todo, pidió una de las cámaras y empezó a grabarme muy concentrado, mientras yo agitaba la caña sin cebo sobre el agua.

Y así pasamos toda la mañana, yo moviendo un palito, Yeray y Pablo sonriendo y Sau disfrutando del sol sobre el mar de Vietnam. Aunque sea difícil de creer, 事实是,没有, no pescamos nada, pero fue un día divertido.

 

 

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