Robos que sufrí por la Policía en África

Door: Javier Brandoli
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En medio del camino entre Chimoio y Vilanculos un policía detiene el camión. Un control más de carretera de los tantos con los que tropiezas en esta tierra. Een agent, zo plechtig als nutteloos vormen op de achtergrond, entra en el camión y pide uno a uno los pasaportes de todo el grupo. De look zonder te kijken met een gebaar van de veronderstelde veiligheid van alle Mozambique, y casi de todo el sur de África, rust op zijn schouders. Allemaal gedaan met spaarzaamheid, tomándose su tiempo, wetende dat een groep reizigers uitgeput gewoon los portemonnee voor elke minuut douchen wordt vertraagd, in dit geval, strandlaken (we gingen naar de naam African Caribbean: strand). Sale del camión, chatten met de chauffeur en we hervatten de mars.

Weten of er naar Bite betalen (es casi seguro que sí), Ik kon niet zien en te doen Lion niet vragen, onze chauffeur, pero aquella anécdota me hizo recordar experiencias anteriores como la que pasó en Zimbabue, waar een foto genomen op de verkeerde gemaakt bewakers werden gebracht een boete die rechtstreeks naar uw portefeuille. Es importante guardar las formas y rendir una cierta pleitesía que no hiera sensibilidades. Todos sabemos que es un robo a “placa armada”, pero lo importante es que no se note para que la negociación del precio sea a la baja. Hacerlo fácil en estas situaciones, zonder te vervallen in dat een dwaas van je intuïtief dat kan vullingen, is een kunst die is geleerd grenscontrole aan grenscontrole en. Cursus, la ridícula negociación sobre infracción de las normas, en la que se pagó al grupo de policías en metálico la cantidad convenida tras el regateo, vlakken zijn, que sería una falta de autoridad humillante para los agentes esconder que te están robando.

Uw Radar, hand, a lo lejos parecía una caja de zapatos, nauw waarschijnlijk

In Lusaka, Zambia, en su estación de autobuses viví hace un año lo que acabó siendo un robo. Nada más bajar del vehículo, en una terminal caótica donde yo era un “blanco” único y fácil, Ik steek een sigaar. Enseguida se me abalanzan un grupo de hombres que dirige un espasmódico cabecilla que lleva un chaleco que pone seguridad. Schreeuwen, om me heen en een ik neem de sigaar (empieza a fumarlo unos metros más allá). Yo no entiendo nada y sólo acierto a comprender que el tipo me dice que está prohibido fumar allí. Overal om me heen is een chaos van mensen porren, zakken en pak de bus pakketten. Ik duw een van de jongens om me heen. Noto handen, Ruk. Más tumulto, más ruido, más calor intenso. Plotseling, el líder me dice que tengo que pagar una elevada multa y me señala unos carteles en los que pone prohibido fumar. Ik krijg sloot hem, Ik zeg je geen zorgen, Ik pak mijn tas eerst.

Dan zie ik de buschauffeur, busco refugio en él. ¿Es de verdad un guardia?, vertel. De man gewoon knikken, met tegenzin. Comprendo que o están compinchados o no le interesan los problemas de un turista. El ridículo hombre de seguridad, pequeño y delgado, niet stoppen bedreigend om te stoppen en me naar de gevangenis. Dan zie ik een bord, dentro de la propia estación, en el que pone Estación de Policía. “Mira, allí está la comisaría, vamos”, vertel. Zij zal het gezicht veranderen en begint te bedreigen en op een toon van vriendelijk advies: “Te saldrá mucho más caro y pueden detenerte”. “No te preocupes, vamos”, reitero. Halverwege, ya cerca de la puerta me para y me dice: “Bueno, te perdono. ¿Me das algunas monedas?, me espeta. “No”.” ¿Me compras una Coca Cola?. “No, le digo ya con tono hastiado”. El ridículo guarda de seguridad capta el mensaje y se diluye corriendo entre la marabunta de gente. Is dan, cuando me calmo, y compruebo que me han robado mi cuaderno de notas del viaje (días después, también comprobé que me robaron un segundo móvil que nunca usaba).

Dejo para el final, el delirante robo que sufrí en Marruecos por un agente que paró el coche alquilado en el que viajaba con dos amigos y que nos multó por exceso de velocidad. Uw Radar, hand, a lo lejos parecía una caja de zapatos, nauw waarschijnlijk. Pronto se acerca a la ventanilla y nos explica que íbamos muy deprisa, con cara de que íbamos a más de 600 kilómetros por hora. Estamos en medio de una carretera vacía del sur de Marruecos, sin más respiraciones que contar que las nuestras. We begrijpen dat we moeten proberen te onderhandelen, ponerse borde no parece una buena opción con dos tipos armados y desafiantes. Een van mijn vrienden vertelde de bewaker dat we geen geld, Ik reisde heel justitos en we kunnen niet betalen wat hij vraagt. Lo hace casi pidiendo una amnistía económica. El policía, hoog opgeleide, Als de handel is de handel in de bazaars van Marrakesh: exorbitante prijs naar beneden gaat. Tot slot hebben we verlaagd vertienvoudigd het initiële bedrag en toen de bewaker is letterlijk een verkoop sluit, niet een overval. Mientras negociábamos comía unas mandarinas. Neem drie stukken van de zak en zegt: Una para ti, otra para ti y otra para ti. Precio total por las mandarinas X (no recuerdo la cantidad que pagamos). Lo cierto es que nos subimos al coche muertos de risa, robados y comiendo tres buenas mandarinas. Uno aprende a aceptar lo inaceptable.

Estos son sólo algunos ejemplos personales, hasta divertidos, de la corrupción que he vivido en África (podría haber contado más de las fronteras de Sudáfrica, Suazilandia o Namibia). Un problema atroz que los condena y los consume. En Zambia vi carteles patrocinados por la UE, ONU y el propio Gobierno zambiano alertando de la corrupción policial. Hay un proyecto interesantísimo web que se llama: Afrika: What is your story? (cuál es tu historia) que anima a los africanos a denunciar los casos de corrupción que sufren de forma anónima. Mensenrechten worden herhaaldelijk vertrapt in dit continent geen behoefte te verbergen, sin verdugos ni víctimas, beide worden gemengd vervagen. Pondré otro ejemplo: cuando llegué a Sudáfrica en marzo de 2010 Algemene hoofd van de politie, Bheki Cele, acumulaba tantos casos de corrupción que costaba contarlos. Het werd in oktober ontslagen 2011. Je weet niet of je het ziet als een goed of slecht nieuws.

PD. Es sólo una reflexión que sentí en el viaje. En el próximo post contaré la llegada a ese maravilloso Caribe africano que es Vilanculos.

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Reacties (4)

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    Pues sí que resulta rentable en el desierto “het bedrijf van mandarijnen” Menos mal que estaban ricas ¡qué os salieron a precio de oro! Er is geen andere, con armas y para-uniformes de por medio se tienen las de perder y es que ellos siempre jugarán más fuerte ¡mejor entrar en su juego o estás vendido! Sólo hay que salir de ahí, no valdría de nada hacerse el héroe Ciao!

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  • Eduardo

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    Dat goede, después de pasados uno se ríe pero hay que vivir la situación e imagino que algunos días uno se sienta un poco hastiado. Het is jammer dat op het einde die ontwikkeling beperkt, bien por las reticencias de los turistas o frenos a pequeñas iniciativas empresariales.

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  • Javier

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    Hola a ambos (Mere y Eduardo),

    este post habla de situaciones concretas, pero ni mucho menos desanima a viajar ni incide en la fácil temática de tener miedos. Intenta explicar una cara de la corrupción galopante que sacude África y en la que por desgracia a veces está inmersa la Policía. En un año y medio por esa tierra no he tenido ningún gran problema, nu, por conversaciones con otros viajeros también, un control policial se puede convertir en un intento por parte del agente de sacarse un sobre sueldo.
    abz

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