ascension monte perdido

1 artículo

Góriz: el legendario refugio de Ordesa

En sus habitaciones nunca se hacía de noche. Las horas se hacían ruidos y los ruidos, impaciencia. Querías dormir y, al mismo tiempo, levantarte cuanto antes porque la duermevela estaba surcada de haces de linterna, pisadas de botas que estremecían el silencio y del metálico entrechocar de los crampones y piolets.
Tu cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir navegando
0