Apuntes de invierno sobre impresiones de verano: Dostoievski ante el espejo

Un intelectual ruso ante la herida de Europa
Valoración de 8,90/108,90/10
Apuntes de invierno sobre impresiones de verano.

Todo libro se puede resumir en 6 párrafos….

  • Hermida Editores. Edición 2017
  • Autor: Fiódor Dostoievski
  • Libro para interesados en: Rusia y Europa en el siglo XIX, Dostoievski, costumbrismo, viajes, pensamiento de Dostoievski.
  • ¿De qué va? El ruso narra en 1863 su primer viaje a Europa -Alemania, Reino Unido y Francia-, y deja toda una serie de reflexiones, en ocasiones paralelas a la ruta, de lo que ve y de los pensamientos que le producen. En muchos casos, su verdadero debate es sobre su propia patria a la que pone frente al espejo de ciudades como París, Londres o Berlín. Se echa en falta algo de profundidad sobre el propio viaje.

Párrafo 1

Me considero un hombre escrupuloso y no me gustaría en absoluto mentir, ni siquiera en calidad de viajero. Es que si me pusiera a pintar o a describir aunque sólo fuera un panorama, sin falta habría de mentir, y en absoluto por ser viajero, sino simplemente porque en mis circunstancias es imposible no mentir. Juzguen ustedes: Berlín, por ejemplo, produjo en mí la más agria impresión y estuve en ella tan sólo veinticuatro horas.

Hay varios momentos y frases en las que el autor explica que no quiere mentir, pero sabe, que sin querer y sin saberlo, lo acabará haciendo. El ruso tiene miedo de tener impresiones aceleradas y se cuestiona sus propias conclusiones.

Párrafo 2

Todas esas frases que ponen como un trapo a los extranjeros, incluso si las encontramos ahora, encierran para nosotros, los rusos, algo irresistiblemente agradable. Claro que solo en el mayor de los secretos, a veces incluso a escondidas de nosotros mismos. Resuena en ellas cierta venganza por algo pretérito y ofensivo.

El texto es a veces más interesante por lo que explica de Rusia y el sentimiento patrio que lo que narra de Europa, donde en ocasiones aparecen valoraciones algo superfluas. Dostoievski da muchas claves de su país mientras lo compara con las entonces grandes capitales del mundo.

Párrafo 3

Pero ahora ya no es lo mismo, y Petersburgo ha tomado lo suyo. Ahora ya somos por entero europeos y hemos crecido. Ahora el propio Zurranin sabe cuándo tiene que zurrar, observa el decoro, se convierte en un burgués francés, irá un poco más allá y, al igual que un ciudadano de los Estados Confederados de América, comenzará a defender la necesidad de trata de los negros.

Quizá la gran cualidad de este texto es que refleja la visión de temas como la violencia que soportaban las mujeres, la esclavitud, la burguesía y el proletariado, que había entonces. O, al menos, tenía Dostoievski y su entorno social y cultural del que habla. Todo lo nuevo es muy viejo, de nuevo una de las enseñanzas de las obras clásicas que no nos cansamos de repetir en 6P.

Párrafo 4

Todo el mundo está borracho, pero sin alegría: sombrío, apesadumbrado, todos terriblemente silenciosos. Sólo en ocasiones insultos y camorras sangrientas perturban ese silencio sospechoso que infunde tristeza. Todo el mundo se apresura a emborracharse hasta perder la conciencia.

La descripción pertenece a la ciudad de Londres. Dostoievski apunta a los problemas que observa entre una clase social obrera y urbana que emerge bajo el humo de la revolución industrial.  Más de 150 años después, ¿han cambiado mucho algunos barrios londinenses? Quizá ahora hacen más ruido.

Párrafo 5

“¿Qué libertad? La idéntica libertad para todos de hacer todo lo que se quiera dentro de los límites de la ley. ¿Cuándo se puede hacer todo lo que se quiere? Cuando se tiene un millón. ¿Le da la libertad un millón a cada uno? No. ¿Qué es un hombre sin un millón? Un hombre sin un millón no es aquel que hace todo lo que quiere, sino aquel con el que hacen todo lo que quieren.

Algunas de las diatribas políticas y sociales que escribe Dostoievski parecen pensadas en el siglo XXI. La obra deja un reguero de reflexiones de una nueva civilización occidental que emergía y que ha desembocado en lo que somos hoy.

Párrafo 6

Recuerdo en especial a un viejo amabilísimo, simpatiquísimo, buenísimo, que sinceramente me cayó muy bien. Me miraba de tal forma a los ojos cuando inquiría mi opinión sobre París que se amargó mucho cuando yo no manifesté singular entusiasmo. Hasta dolor se reflejó en su bondadoso rostro, literalmente dolor, no exagero. ¡Oh, querido monsieur Le M-re! A un francés, es decir, a un parisino (porque en el fondo todos los franceses son parisinos) jamás le convencerás de que no es el primer hombre en todo el globo terráqueo. Por lo demás, de todo el globo terráqueo, con excepción de París sabe bastante poco. Y tampoco desea demasiado saber. Ese es un rasgo nacional.

Hay momentos divertidos en el relato, donde apunta a estereotipos que se han mantenido en el tiempo. Su admiración y a la vez desdén por París, son un vaivén en la obra.

Estilo9,30/10
Contenido8,50/10
Valoración8,90/10
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