Elogio del desconcierto
El desconcierto de una ciudad nueva que te convierte en extraño, o de un paisaje del que nunca pensaste formar parte, descompone el puzzle de lo que eres (en realidad, de lo que crees ser) al mismo tiempo que distorsiona ideas preconcebidas y te sitúa frente a un espejo en el que no es seguro que lo que veas reflejado te guste.
