Viajar en rojo
Compramos un billete a la locura, un pálpito, un viaje, un juego, una fiesta. Todo eso cabía en un trozo de papel, el de la entrada a la final de la Eurocopa 2012. El futbol no se explica. No encuentro razones para hacer mas de 5.000 kilometros para ver un partido. No lo defiendo, no lo justifico, pero aquí estoy... y no me arrepiento.
