Del 8 al 23 de noviembre: CDMX, Tlaxcala, Tehuacán, Oaxaca, Mérida, Campeche, Calakmul, Bacalar y el Caribe
Murales que gritan, tiendas gigantes de libros usados, animales mitológicos, cantinas, cementerios con calaveras, organilleros, toros bravos, pirámides con selva y sin selva, bosques de cactus, grillos de aderezo, cocina moderna, tacos picantes, viejas iglesias, mezcal en el cóctel, mercados indígenas, pozos de agua azul, playas largas de arena blanca, música por todas partes… Un viaje muy especial a nuestra «casa». ¿Te apuntas?

La Ruta: calendario y alojamiento
Incluye Desayuno. BB. Sólo Alojamiento. SA.
- 8 noviembre. Ciudad de México. BB. Hotel.
- 9 noviembre. Ciudad de México. BB. Hotel..
- 10 noviembre. Ciudad de México. BB. Hotel.
- 11 noviembre. Ciudad de México. BB. Hotel.
- 12 noviembre. Ciudad de México. BB. Hotel.
- 13 noviembre. Tehuacán. BB. Hotel.
- 14 noviembre. Oaxaca. BB. Bed&Breakfast.
- 15 noviembre. Oaxaca. BB. Bed&Breakfast.
- 16 noviembre. Oaxaca. BB. Bed&Breakfast.
- 17 noviembre. Mérida. BB. Bed&Breakfast/Hotel.
- 18 noviembre. Campeche. BB. Hotel.
- 19 noviembre. Calakmul. BB. Cabañas.
- 20 noviembre. Laguna de Bacalar. BB. Hotel.
- 21 noviembre. Playa del Caribe. BB. Hotel.
- 22 noviembre. Playa del Caribe. BB. Hotel.
- 23 noviembre. Salida
Precio
Entre 2950 y 3450 euros por persona (más abajo, los detalles), sin incluir los vuelos. Para cualquier aclaración escribir a vap@viajesalpasado.com
La ruta explicada día a día
Domingo 8 de noviembre. Ciudad de México (Llegada)
Los viajeros llegan en los vuelos que hayan seleccionado a lo largo del día. Es una jornada de adaptación ideal para probar una primera buena ración de comida mexicana de bienvenida y dar un paseo por el entorno del Barrio de la Condesa (depende de la hora, podemos ir al Bosque de Chapultepec, el principal parque de la ciudad que los domingos se convierte en una enorme feria). Nos quedamos cinco noches en la gigante CDMX, además de porque es una ciudad fascinante llena de cosas que visitar y experimentar, porque nos servirá de base para algunas visitas del entorno.

Lunes 9 de noviembre. Ciudad de México
El mismo lunes salimos tras el desayuno a visitar las pirámides de Teotihuacán (que en náhuatl significa «el lugar donde fueron hechos los dioses»). Y desde luego la definición de este complejo arquitectónico a 55 kilómetros de la ciudad parece cierta. Se trata de un complejo arqueológico espectacular en el que pasearemos por la Calzada de los Muertos entre las monumentales pirámides del Sol y la Luna y el templo de Quetzalcóatl (desde 2020 está prohibido trepar a su cima). Un lugar en el que trabajamos hace años haciendo algún reportaje que nos permitió conocer sus entrañas.
Picamos algo tras la visita, y nos vamos a otro lugar icónico en el regreso a la ciudad: la basílica de la Virgen de Guadalupe. La propuesta de este viaje tiene una fuerte carga cultural. Pretendemos enseñar el país más allá de las fotos, y que el viajero se vaya con una idea de la compleja sociedad, historia y cultura que hay tras México. Y nada en México se puede comprender sin la devoción de millones de peregrinos a su Virgen.
Por la tarde, tenemos tiempo de adentrarnos un poco en la enorme oferta de ocio y vida cultural de los barrios de la Roma y la Condesa.

Martes 10 de noviembre. Ciudad de México
Queremos caminar por la ciudad, que es la mejor manera de conocer un sitio, y nos iremos a hacer el mismo largo paseo que cuando vivíamos allí hacíamos con las visitas de amigos. Una larga caminata que nos ocupará todo el día desde la Alameda Central al Centro Histórico. A ver los murales de Bellas Artes, el viejo edificio de Correos, las librerías de lo Viejo de la Calle Donceles, tomar algo en las terrazas que dan al Templo Mayor, visitar el Palacio Nacional y los frescos de Diego Rivera, cruzar el Zócalo, ver la catedral, comer comida tradicional. Y luego meternos por la calle Francisco Madero, y ver qué exposición hay en el Palacio de Cultura de Banamex, por si merece la pena, o tomar un café en la Casa de los Azulejos. Y luego, la idea es meternos por el Barrio Chino, e ir callejeando hasta el Mercado de San Juan, donde venden licores de escorpiones y picantes, y esas frutas raras de esta tierra. Y luego, se llega a la Ciudadela, con su mercado de suvenires, en el que se puede comprar algo, pero que a nosotros lo que nos gusta es la biblioteca que hay enfrente, la Vasconcelos, que demuestra que México es un invento hecho de letras.
Y todo eso lo queremos hacer en un día, y se debería hacer en un año, porque es inabarcable todo lo que allí se ofrece. El Centro Histórico de Ciudad de México es un volcán en erupción.
Miércoles 11 de noviembre. Ciudad de México
Nos vamos al sur de la ciudad. Otra urbe, otro mundo. Primero nos dirigimos al museo Anahuacalli. Por el edificio, por lo que contiene, por sus cáctus. Y de allí nos vamos al centro histórico de Coyoacán. Es otra urbe. Es el México colonial creado por los españoles tras su derrota en la Noche Triste y reconquista de la ciudad. Y es sencillamente bellísimo. Pasearemos por la Avenida Francisco Sosa, quizá la calle más bella de CDMX, y visitaremos el Instituto de Cultura Italiano, que son una maravilla sus jardines, y la Casa de Cultura Jesús Reyes, y llegaremos a la Plaza de Coyoacán y desde, quizá, ahí iremos a visitar la Casa Azul de Frida Kahlo.
¿Y por qué digo quizá? Porque depende del grupo, nosotros no estamos aquí para derribar mitos, pero el personaje y su entorno se ha convertido en un evento turístico, y quizá a nosotros nos parece mejor ir hasta San Ángel, nuestra siguiente parada, y visitar el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo. Está junto al famoso restaurante San Ángel Inn.
En todo caso, todas las rutas que propone VAP son viajes que pretenden hacerse sobre la marcha. Conocemos muy bien la ciudad, así que algunas cosas podemos decidirlas allí mismo. El tráfico, horarios, el clima… Hay muchas cosas que pueden ir haciendo que ajustemos planes sobre la marcha.
Lo que no vamos a ajustar es el precioso paseo que hay desde el San Ángel Inn hasta la Plaza San Jacinto. Entre casas de piedra volcánica, con sus buganvilias colgando de los muros, sus catrinas en los estantes, e iglesias de otro tiempo, se acaba una jornada que, de nuevo, terminará entre margaritas y tacos.

Jueves 12 de noviembre. Ciudad de México
Tenemos una jornada abierta. Si la mariposa monarca hubiera llegado desde su larga migración de Estados Unidos, nos iremos hasta algunos de sus santuarios del Valle de Bravo a verlas. ¿Cuándo llega la monarca? No se sabe nunca. Los indígenas mazahuas nos contaban en 2015 que estaban preocupados porque las mariposas no habían llegado para el día de Muertos, 1 de noviembre, como marca la tradición, y pensaban que ofendieron a alguien en el Cielo. La realidad es que empiezan a llegar en esas fechas, pero los bosques mexicanos se llenan de lepidópteros especialmente en enero y febrero que se reproducen para volver a partir. Si tenemos información que indica que merece la pena ir a verlas, esa será la actividad de aquel día.
En caso contrario, cruzaremos andando el Bosque de Chapultepec y visitaremos el apabullante Museo de Antropología. Y luego podemos hacer una cata, con una especialista, de taquerías por la ciudad. Y además, estaremos atentos a la oferta cultural del momento en conciertos de música, obras y exposiciones. Puede que esa jornada acabe entre mariachis, o asistiendo a los divertidos combates de lucha libre mexicana, o en una taberna donde se brinda con tequilas, o en el inquietante Mercado de Sonora, o brindando con tequila mientras toca un cantautor. Déjense sorprender, que viajar es eso.

Viernes 13 de noviembre. Tehuacán
Partimos a una especial hacienda en Tlaxcala de unos amigos. Es un sitio muy bello, se usa con frecuencia como plató de películas y series, enclavado entre la cadena de volcanes.
Se trata de una vieja Hacienda pulquera y ganadera del siglo XVII. Y supone adentrarse en la vida real, porque vamos a la casa de una familia, del México de hace siglos. Aún conservan la tradición de ganadería taurina, muy asentada en Tlaxcala, y la vieja capilla, las vaquerizas, los salones de otra época. Tlaxcala es un poco el estado maldito, por su apoyo clave en la conquista española, y sin embargo es imposible entender la historia de México sin pasar por allí.
Haremos una comida tradicional en la finca y nos vamos a dormir a Tehuacán, a un hotel de toque «granadino».

Sábado, 14 de noviembre. Oaxaca
Tras el desayuno, visitamos la reserva de la biosfera de Tehuacán, el bosque de cactus columnares más denso del mundo.
Luego, nos dirigimos a una serie de monasterios dominicos que cuesta creer por sus dimensiones y por el lugar en el que se levantaron. Fortalezas de Dios, con sus robustos pilares y columnas, que sorprenden. Depende de cómo vayamos de tiempo visitaremos el de Santo Domingo Yanhuitlán, seguro, y opcional el de San Pedro y San Pablo Teposcolula, pueblo mágico.
Por la tarde, llegamos a la espectacular ciudad de Oaxaca. Quizá la ciudad de estilo colonial más bella del país. Con una gastronomía exquisita, un mundo indígena zapoteco exuberante, y unos paisajes, historia y artesanía únicos. Esa noche tenemos cena en un sitio especial.

Domingo, 15 de noviembre. Oaxaca
Muy temprano nos vamos a Hierve el Agua. Más de una hora de camino para llegar a un sistema de cascadas petrificadas en el que los que quieren pueden darse hasta un baño. De ahí nos vamos al mercado de Tlacolula de Matamoros. Oaxaca es una de las regiones mexicanas con más presencia de grupos nativos. El tiangui de Tlacolula es una explosión de colores, sabores y costumbres indígenas, especialmente zapotecas. Incluso, se practica aún en algunos casos el trueque. Pasearemos lentamente por su mercado y comeremos una de sus barbacoas acompañadas de jugos locales. También podemos comer los chapulines (grillos) que son típicos de Oaxaca.Luego, tras la comida nos dirigimos a Teotitlán del Valle, un pueblo de telares. Tendremos la oportunidad de ver su centenaria dedicación a los textiles, y el que quiera puede comprar allí una pieza única. Para acabar la jornada iremos al árbol de Tule, que tiene el diámetro de tronco más grande del mundo. Cena en la bella Oaxaca.

Lunes, 16 de noviembre. Oaxaca
Tras el desayuno, nos dirigimos a las ruinas zapotecas de Monte Albán. Se trata de un espectacular conjunto arqueológico zapoteca que data del siglo V a. C. Sobre una colina desde la que se domina todo el valle podemos pasear por los restos de otra imponente ciudad prehispánica.Desde allí nos iremos a otro de los pueblos artesanales oaxaqueños. En San Martín Tilcajete conoceremos el precioso y singular trabajo de los alebrijes. Visitaremos alguno de los afamados talleres del pueblo en los que se tallan estas figuras de animales mágicos que tienen un preciosa leyenda detrás. Auténticas obras de arte, algunas de enorme valor y otras accesibles a todos los bolsillos, que se han convertido en uno de los emblemas del país.
Por la tarde, tiempo libre para perderse por Oaxaca y noche para despedirnos de su fantástica gastronomía.

Martes, 17 de noviembre. Mérida
Tomamos un avión desde Oaxaca y cambiamos de clima y de ritmo. La Península del Yucatán, el mundo maya, es la calma, el tiempo lento, la selva, las guayaberas y el Caribe.
Pero nosotros no vamos hacía el mar sino hacía dentro. Mérida, nuestra primera parada, es una de nuestras debilidades. Un lugar en el que pasear por su Paseo de Montejo, con sus palacios a los lados y sus enormes árboles para dar sombra. Y para tomar un tradicional sorbete en la Dulcería Colón, y para probar los bancos discretos donde se sientan los amantes, y para acabar la noche en la movida y preciosa calle 47.

Miércoles, 18 de noviembre. Campeche
Tenemos un día muy completo que hay que comenzar temprano. Nos vamos a desayunar al Parque de Santa Lucía, y luego caminamos por el zócalo y centro histórico.
De ahí, recogemos y nos vamos a un especial cenote en medio de la selva. Los cenotes son pozos de agua dulce y muy azul formados por el colapso del techo de una cueva. Eran sagrados para los mayas. Nos daremos un baño y partiremos a un sitio único: el cementerio de Pomuch.
Hace muchos años hicimos en este lugar un profundo reportaje sobre el último lugar de los viejos entierros mayas que queda. Explicaremos su historia y sobre todo mostraremos respeto por un peculiar camposanto sagrado donde calaveras y huesos están a la vista. Es una bella y profunda tradición que con respeto nos acercamos a conocer.
Luego comeremos en el pueblo el famoso pan de Pomuch, en la plaza, y nos iremos hasta la tranquila y bella Campeche.
Campeche tiene algo de pueblo español mezclado con el Caribe. Conserva su muralla, y su cuadrícula perfecta con sus fachadas pintadas de colores. Es otro sitio de paz, de sosiego, de buen rollo, de tomar algo en sus tabernas y ver pasar la vida.
Jueves, 19 de noviembre. Campeche
La carretera más recta entre Campeche y Calakmul, que le acabamos de hacer de nuevo en febrero, es un campo de minas. Así que quizá merezca la pena rodear algo por la costa para llegar a Calakmul y tener un despertar algo más relajado. Desgraciadamente la Hacienda Uayamón, que es está restaurando, no parece que estará abierta para entonces así que podemos tomarlo con calma.Llegamos a Calakmul, a la entrada del parque, y nos alojamos en un proyecto de cabañas en el que se ha involucrado la comunidad local. Y ahí, justo al atardecer nos vamos a la cueva de los murciélagos. Una cavidad de la que en cada puesto de sol salen cientos de miles de murciélagos en su eterno ciclo de alimentación y polinización del entorno. Es espectacular verlos salir volando en círculo, un enjambre que en ocasiones te pasa cerca, hasta perderse por las nubes.
Viernes, 20 de noviembre. Laguna de Bacalar
Esta vez sí toca levantarse temprano para llegar a las 8 de la mañana a la entrada del recinto arqueológico maya. La carretera a esa hora está llena de vida animal que puede que veamos o no. El camino de más de una hora hasta la puerta es pura selva.
Luego, nos adentramos por senderos entre la vegetación y nos dirigimos a la vieja ciudad maya y sus pirámides. En nuestra opinión, las ruinas mayas más espectaculares por el entorno, el haber menos turistas que en sitios más afamados, y la vista que hay cuando se trepa a algunos restos.
Tras la visita, comemos en nuestras cabañas y nos vamos para la laguna de Bacalar. Hay lugares con aguas muy azules, pero es difícil ver un azul más profundo que el de esas aguas. Nos iremos a bañar en ellas.

Sábado y domingo, 21 y 22 de noviembre. Playa del Caribe
Para los que les guste el mar, poco que añadir a lo que es disfrutar del Caribe (en esas fechas no debería haber el sargazo que en ocasiones inunda las playas). Para los que lo del mar no les seduzca del todo, habrá visita para los que lo deseen a las Ruinas de Tulum.
Un divertido colofón de un viaje que hemos preparado con mucho mimo, de un país que conocemos especialmente bien, y que sobre todo queremos como lo que fue y será: nuestra casa.

Lunes, 23 de noviembre. Regreso a casa
Evidentemente, el que quiera alargar su estancia en las playas caribeñas mexicanas puede hacerlo. Para el resto, hay una doble forma de regreso. Tomar un avión desde el aeropuerto de Tulum a CDMX y de ahí la conexión que tenga de regreso a España. O la que nosotros recomendamos, que es tomar el vuelo desde Cancún directo a España (lo explicamos abajo en el tema vuelos). Nosotros dejamos a los clientes que así lo deseen en el aeropuerto de Cancún tras la comida (los vuelos suelen ser a partir de las 21 horas).Coste del viaje, método de pago, fechas y qué incluye la ruta
¿Cuándo es el viaje?
Las fechas del viaje son fijas, del 8 de noviembre al 23 de noviembre.
¿Cuántas personas van en el grupo?
El viaje está pensando para un mínimo de 4 personas y un máximo de 8. El precio final varía en caso de ser 4, 6 u 8.
¿Cómo es el pago?
Abono bancario. Para confirmar la ruta se hace un primer abono de 600 euros por persona. Esa reserva no se devuelve en ningún caso, una vez confirmado el viaje, salvo que la ruta se anule por falta de participantes o por causa de VAP. El resto del abono, por el total, se realizará el 50% restante antes del 1 de septiembre, y el 50% final antes del 8 de octubre.
¿Me devuelven el dinero si no voy o se suspende el viaje?
Si el 1 de septiembre no hay apuntadas cuatro personas, el viaje queda cancelado y se devuelve la integridad del importe.
Si el viaje se cancela por causa de VAP, se devuelve la integridad del importe en cualquier momento previo a la salida de la ruta.
Si tras confirmarse la ruta, el pasajero cancela el viaje, pierde el importe en los siguientes porcentajes. Entre el 1 de septiembre y el 1 de octubre, se pierde el 50% del total del importe más el abono de inscripción de 600 euros. A partir del 8 de octubre, se pierde el 100% del importe.
¿Qué incluye la ruta?
Transporte, alojamientos (en el régimen indicado) y los guías-acompañantes conductores. También incluye las entradas de las ruinas de Teotihuacán, Monte Albán y Calakmul. La actividad y comida de Tlaxcala. La entrada en Hierve el Agua y el cenote de Yucatán.
¿Qué no incluye la ruta?
Los vuelos internacionales y locales, las comidas y cenas, las excursiones adicionales, cualquier entrada de museo, espacio natural o lugar que requiera de pago para entrar que no aparezca como incluido en el apartado anterior.
¿Cuánto cuesta?
El coste para un grupo de hasta 8 personas es de 2950 euros por persona. El coste para un grupo de hasta 6 personas es de 3450 euros. El coste para un grupo de 4 personas es de 3250 por persona. El viajero acepta ambos costes en el momento de apuntarse a la ruta a la espera de confirmarse la salida con 4, 6 u 8 personas.
Posibilidad de habitación individual para grupo de menos de 8 personas. Se evaluará bajo petición el coste.
¿Cómo se contratan los vuelos?
VAP no gestiona la compra de ninguno de los vuelos. El cliente tiene, una vez que se confirme el viaje, la obligación de comprar: 1) el vuelo internacional para llegar el 8 de noviembre. 2) el vuelo local entre Oaxaca y Mérida del martes 17 de noviembre. Además del vuelo directo, único ese día con la compañía Volaris, existe la opción de volar a CDMX y de ahí a Mérida con horarios de llegada parecidos.
Consideraciones generales
– La ruta marcada es orientativa, pero se pueden cambiar algunas opciones o excursiones, sin cambiar los días del viaje y el tipo de alojamiento propuesto por causa mayor o porque lo consideremos un beneficio para el grupo.
-Dormimos siempre en habitaciones compartidas (dos personas), salvo disponibilidad bajo petición y cotización de cuartos individuales.
-El viajero acepta su propia responsabilidad ante cualquier evento que pueda surgir de carácter sanitario, seguridad, tráfico o relacionado con eventos naturales. Es obligatorio contratar un seguro de viaje que cubra México entre el 8 y 23 de noviembre. La póliza se debe presentar a VAP antes de comenzar la ruta. Sin esa póliza contratada el viajero no tendrá derecho a unirse a la ruta.
-El autor de la ruta es Javier Brandoli, vivió entre 2015 y 2019 en México, donde trabajó como corresponsal. En la actualidad vive en Nueva York y viaja repetidamente a un país que ha recorrido de norte a sur y en el que tiene una buena cantidad de amigos.

