Dante: el libro que duró trece años
Dante no fue un parto, fueron cien. Mi primera novela duro trece años saliendo y entrando en un cajón o abriéndose y cerrándose de un ordenador del que en muchos momentos no fue más que un viejo archivo olvidado. Los tiempos de Dante se explican en el clarificador ejemplo de que el primer borrador se hizo a mano, con bolígrafo y cuartillas, que entonces yo tenía aún confianza en entender lo que era capaz de dibujar con los dedos.
