Omán, charlando de Osama en la Clave de Bóveda
Un paisaje árido, propio de la península arábiga, engulle cualquier atisbo de vida vegetal o animal, y las aguas del Golfo Pérsico que bañan esas costas, a poca distancia cambian de dueño para pasar a ser las del Golfo de Omán.
