Morelia: la ciudad de las piedras preciosas
La suntuosa Plaza de Armas está porticada. Estos portales fueron un genuino producto español. Eran del gusto del rey Felipe II, quien veía en ellos espacios idóneos para el comercio. Hoy son el lugar de los cafés y de las citas sociales, y dan cobijo a terrazas de innumerables hoteles.
