La berrea y los zancos de Anguiano
Mientras termino de revisar mi equipo de grabación, siento que los grillos callan, como si callara la mar. Por unos instantes la sierra para y vuelve a tronar. Me asomo volviendo a pedir asilo en el marco de la ventana. El sonido es inconfundible, la berrea resplandece sobre Anguiano.
