Nantucket: regreso a la isla de Moby Dick
Había decidido ir hacía tiempo, sin saberlo, cuando leí Moby Dick. Me dije: yo quiero vivir en Nantucket. Me imaginé casitas de madera con velas consumiéndose mientras el viento rodaba por calles estrechas y los pescadores, exhaustos, se calentaban alrededor del fuego.
