En Saigón no hay bicicletas
Todos los pueblos del mundo, qué cosas, tienden a curar las heridas, a pasar páginas y abrir restaurantes. En Saigón ya nadie usa bicicleta. El zumbido de las motos ha ido apagando la magia de otro tiempo, el ruido de los mercados callejeros... y el recuerdo atronador de la guerra.
