La falsa mítica del viajero solitario
Muchos regresaron días o meses después con un velo en el estómago, decepcionados de descubrir que no son lo que creyeron. No está mal, no creo que eso sea fallar ante el espejo; ya que sin irse para volver hubieran vivido siempre marchándose mientras estaban quietos. Hay que ser muy valiente para atreverse a perder.
