Noches desenfocadas en Dublín
Llegué a Dublín de madrugada. Esa fue la última vez que vi la ciudad en silencio. Me desayuné con salchichas y bacon y zumos y café aguado en el Bed & Breakfast que elegí al azar por Internet. Salió el sol para desafiar al tópico y mostrar recios los puentes que cruzan el río Liffey.
