Christiania: sin rastro de John Lennon
Cuando llegamos nosotros se había agotado esa alegría. En Christiania sólo queda la nostalgia de aquella ilusión. La pequeña sociedad que sigue asentada en este lugar se rebela contra el resto del mundo, a mala leche, sin admitir que ya no saben cómo recomponer su mundo de sueños rotos.
