Paso de los Pehuenes: la ruta de los malones
La camioneta avanzaba lentamente por el camino pero cada vez había más nieve. Ya llegaba hasta la mitad de las ruedas. Mi mujer, con el GPS, me decía que todavía faltaba subir 300 metros para alcanzar la cima del paso (el puerto, como le dicen en España). “Trescientos metros es mucho” pensé yo.
