Cambridge más allá de sus universidades

Por: Mayte Toca (texto y fotos)
Previous Image
Next Image

info heading

info content

Mientras paseo por Cambridge no puedo dejar de pensar en todas esas mentes privilegiadas que han pisado antes este suelo y paseado por estas elegantes calles adoquinadas. En Cambridge están las mejores universidades del mundo. Situada a pocos kilómetros al norte de Londres, esta ciudad ha acogido y educado, entre sus distinguidos edificios, a hombres y mujeres que han cambiado el rumbo de la humanidad. Isaac Newton es uno de ellos.

Fue en Trinity College donde escribió Analysis per aequationes número terminorum infinitos. Por el año 1667 hizo una primera introducción al mundo de la ciencia. Fue aquí donde este atormentado personaje descubrió la geometría analítica, el cálculo diferencial y otras singularidades matemáticas. Esto convirtió a Cambridge en la ciudad clave en Europa y en el mundo entero para los estudiosos de ciencias y matemáticas, a diferencia de su hermana Oxford, más inclinada hacia las letras.

Huele a algo arcaico, recio y milenario. Atravieso Trumpington Street sin poder evitar abrir la boca ante la explosión de grandeza que veo a cada lado

Llegué a Cambridge en una soleada y fría mañana de otoño. Paró el autobús a las afueras y atravesamos un parque sombrío a pie. El parque se adentró en la ciudad y nos encontramos en el centro de una calle de aspecto medieval con vetustos edificios, escaparates añejos mostrando levitas y capas de graduación. Huele a algo arcaico, recio y milenario. Atravieso Trumpington Street sin poder evitar abrir la boca ante la explosión de grandeza que veo a cada lado. Enormes portalones de bizantinas formas y figuras en bronce dan paso a arbolados y tenebrosos caminos. Caminos sólo accesibles para esas mentes ilustres que pasan lángidas horas estudiando entre los muros.

No sabe una donde empieza un college y acaba otro. Numerosos claustros aristocráticos aparecen detrás de gruesos muros de piedra. Continuo por     King´s Parade hasta llegar al impresionante King´s College. Los ingleses saben sacarle partido a todo, y claro que por unas cuantas monedas puede el visitante entrar a algunos de estos nobles colleges.

Los pubs the Cambridge han sido testigos de importantes reuniones y sus paredes callan secretos de estado

En la calle suena musica en vivo. Me paro en St Mary´s Square a admirar a un grupo anglo-hispano que me hechiza con su melodía de rasgos árabes: Fernando´s kitchen. En el centro de tanta historia anglófila, es agradable escuchar a la cantante vestida de zíngara, sentada sobre un cajón-tambor a horcajadas, un muslo al descubierto, mientras canta y golpea el tambor con jocosa pasión.

También los pubs the Cambridge han sido testigos de importantes reuniones y sus paredes callan secretos de estado. Cambridge tiene mucho de ciudad literaria. Hay un gran escritor inglés que lo plasmó muy bien en sus libros: John Le Carre. Los conocidos The Cambridge five, cinco espías ingleses estudiantes del Trinity College, que comenzaron su actividad de espionaje antes de la Segunda Guerra Mundial, han dado para muchas páginas. Pasaban información sobre el Gobierno británico a la Unión Soviética, por una única razón: creían firmemente en la ideología del comunismo.

Cambridge tiene mucho de ciudad literaria y hay un gran escritor inglés que lo plasmó muy bien en sus libros: John Le Carre

En The Baron of the Beef, uno de mis pubs favoritos, con su típico olor a rancio, a yorkshire pudding y a hollín, la mezcla de cerveza e imaginación me hace rememorar a Kim Philby, saliendo éste una lluviosa tarde de invierno de uno de esos elegantes y oscuros pubs ingleses donde se reunían igualmente espías, eminentes matemáticos y escritores. John le Carre, quien debió de conocerlo en persona y al cual repudiaba, escribió un libro basado en Philby (remendón, sastre, soldado, espía). También ahora convertido en película de Hollywood con Gary Oldman en el papel de Philby.

Los siglos han pasado en Cambridge. Ya no es tiempo de espías vistiendo oscuras gabardinas ni de callejuelas medievales. Huele a café de Starbucks en cada esquina, pero algo de su misterio de ciudad llena de secretos de estado y mentes excepcionales sigue flotando en el aire.

The Baron of the Beef es uno de mis pubs favoritos, con su típico olor a rancio, a yorkshire pudding y a hollín

Hoy sigue siendo pionera en ciencias y tecnología. Las oficinas de Microsoft más importantes de Europa tienen su base aquí (Bill Gates donó 210 millones de dólares en el año 2000). Precursora y arcaica, erudita e insólita, adelantada a su tiempo sin haber perdido su aroma inmemorial, Cambridge me parecerá exquisita siempre.

  • Share

Comentarios (2)

  • Egiarte

    |

    Mayte, que bonito relato de Cambridge!. Thank you!

    Contestar

  • ITA

    |

    Muy interesante, se lo paso a mi hija.

    Contestar

Escribe un comentario

Últimos tweets

No tweets found.