Aquí la gente desaparece como el que sale del cine y se despide con un adiós. Éramos tres y ahora soy uno, hace unas horas el grupo lo formábamos 8 y en cualquier momento podemos ser dos, el leopardo y yo.
En un lugar donde compartimos espacio con el lobo, jabalí, marál, oso y leopardo es aconsejable averiguar que animal puedes tener cerca y cual es tu posición respecto al viento. Es como estar en un constante juego de máscaras. No es un trabajo peligroso en absoluto pero sí apasionante.