Hace semanas que no había víctimas civiles y el ejército había puesto un convoy militar para los vehículos del que habíamos escuchado todo tipo de historias. Ninguna se asemejaba a la realidad.
Un médico español que se quedó solo mientras el resto huía por la llegada de la guerrilla. Una noche curando gente y viendo cómo la mataban. Salvó decenas de vidas. Pasó miedo, mucho miedo, pero decidió no abandonar. La historia de un héroe.