Ves pasar tu vida, porque Ciudad de Cabo era mi vida, difuminarse. Cosas de nostálgicos que un práctico resuelve con un “y a ti que pelotas te importa, todo eso ya es pasado”.
Es imposible, si no se ha visto antes nada sobre esta ciudad, creer que este lugar es el dedo gordo del pie derecho de África. No es malo ni bueno, he aprendido a aceptar, es una realidad que se te tatúa en los ojos si se pasea por algunos barrios escogidos.