Es la tribu de las tribus, donde las mujeres se hacen faldas trenzadas de palmeras y los hombres van desnudos por la selva, con una especie de cáscara de nuez, acoplada al pene… y ya. En Papúa Occidental, los korowai representan la recompensa del explorador que busca las antípodas culturales para completar el fabuloso puzle de la raza humana. Construyen casitas de madera y bambú en las copas de los árboles, cazan marsupiales y comen larvas de escarabajos. Pero todo lo excéntrico y salvaje de pronto se torna en charla amistosa con intérpretes mediante, en risa y empatía. Junto a un fuego, si hay intención de conocerse, el mundo se vuelve mucho más pequeño.
Lhatse: un violinista entre la basura
En los viajes, como en la vida, se puede ver la botella medio llena o medio vacía. Paisajes abominables redimidos por una mirada, atardeceres idílicos sitiados por los mosquitos, aventuras excitantes que terminan en un mirador con chiringuito... Está en nuestra mano, casi siempre, elegir unos recuerdos y resetear otros. Lhatse, un poblachón tibetano, nos recibe con montones de basuras. Pero, de entre esa ingente cantidad de inmundicias, surge un violinista inolvidable. Por Ricardo COARASA.
