En una quebrada, rodeada de pinares y algodoncillo, descendiendo por un sendero de varios kilómetros de tierra y roca. Primero son sombras, aleteos invisibles, movimiento sin sonido. Luego aparecen en grupo, algunas, agitando el aire. Finalmente, allí donde abunda el calor y la comida aparecen por miles, por decenas de miles hasta hacerse millones. Las mariposas monarcas, en Sierra Chincua, Michoacán, México. Naturaleza sin vallas ni fronteras. De Canadá a México, ajenas a las reglas del hombre.
Los viejos «cementerios» de libros de Ciudad de México
Cuando el adolescente tío Nicolás, hace casi 90 años, comenzó a comprar libros usados por Tepito, uno de los barrios más marginales de Ciudad de México, y su madre le preguntó una mañana que pensaba hacer con tanto papel acumulado entre las estrechas paredes de su casa, no se imaginaba que casi 100 años después su familia acumularía millones de obras de segunda mano en "cementerios" vivos donde los manuscritos esperan durante décadas, derramados por el suelo o acumulados en enormes estanterías, que alguien les dé vida





