Las iglesias apuntan al cielo, los indígenas rezan a la Pachamama y los turistas invaden las terrazas. Cuzco enreda sus credos con la misma facilidad que mezcla piedras amontonadas en siglos.
La capital de Ecuador es uno de los mejores ejemplos de arquitectura colonial. Sus iglesias y monasterios, muy bien conservados, le confieren a la urbe un toque romántico y añejo. Sin embargo, Quito fue antes una gran ciudad del imperio Inca. ¿Por qué no quedan restos del mayor imperio que existió en América antes de la llegada de los españoles?