De pronto contemplas a unos pescadores que salen de la vegetación o a dos mujeres a lo lejos que recogen conchas y comprendes que nada está vacío en este lugar.
Tofo es paraíso de mochileros, de viajeros sin brújula que buscan redimirse de tanta hora perdida en su día a día o de desencantados en eterna búsqueda. Es también morada de buceadores y surfistas. Troupe internacional que coincide en el mismo lugar guiada por la falta de mapas
Pagamos el ticket y esperamos, esperamos, hasta que comprendimos que esa barca de madera carcomida frente a nosotros en la que habían subido decenas de personas era nuestro ferry. El colofón fue cuando al final llegó un tipo que metió su moto.