En un lugar donde compartimos espacio con el lobo, jabalí, marál, oso y leopardo es aconsejable averiguar que animal puedes tener cerca y cual es tu posición respecto al viento. Es como estar en un constante juego de máscaras. No es un trabajo peligroso en absoluto pero sí apasionante.
Hay historias que parecerían sacadas de un guión de cine. Los seguidores de este blog saben que hace unos meses tiré la toalla en el importante, casi crucial, reto de ver a los “big five” en África: elefante, rinoceronte, león, búfalo y leopardo (tómese con ironía el comentario de crucial, aunque mis botes de alegría cuando lo vi eran de ganar la Champions).
Antes de comenzar la búsqueda del corazón de Livingstone intenté contemplar al leopardo, un animal que me esquiva desde hace meses. En el Parque Kafue, en Zambia, montamos todo un dispositivo para conseguir el ansiado encuentro.