La primera vez que viví fuera de España, en Malta, al regresar un buen amigo me preguntó ¿qué has aprendido? Y le contesté: “El secreto es la gente”. Y cada país en el que vivo, cada viaje que hago, lo tengo más claro.
La mujer desde mi balcón es sólo una historia que observo desde mi ventana. Una mujer, como tantas aquí, que vive en la calle, guardando sus pertenencias en una alcantarilla y esperando a que le consuma la vida. Llevo un año mirando lo que hace "la mujer desde mi balcón".