Dos días en Moscú dan solo para llevarse una pequeña idea de lo que es esta ciudad de 12 millones de personas, pero son suficientes para tirar por tierra muchas ideas preconcebidas
No hay mejor equipaje que la alegría. Hoy quiero alzar la copa de los sueños nuevos y brindar por ellos. Quiero descorchar nostalgias, beberme a raudales la vida y festejar que un día salimos al encuentro del mundo, y el mundo nos estaba esperando... con su irreductible alegría.
A 9.288 kilómetrosde Moscú, una pareja de adolescentes se besa frente a una playa helada donde el Pacífico rompe sus últimas olas. Los soldados rusos beben vodka en los locales de moda, las mujeres caminan con la misma gracia que enla Plaza Rojay los niños juegan en el paseo marítimo