La odisea de entrenar con atletas olímpicos

Por: Juan Ignacio Sánchez (texto y fotos)

Cataratas Paksong

Estoy en Vientian, la capital de Laos (como todos sabéis). Ayer me dieron con el mazo en todas las costillas. Os lo cuento. No sé si os he dicho que una parte de mi viaje la estoy dedicando a conocer los estadios de este continente. Llego al alojamiento de turno (al que tenemos mucha tendencia a llamar casa, así que no veas la de casas que voy a tener este año) , busco el lugar donde se hace deporte y me voy por las tardes, a la caída del sol, a correr un rato. A veces, si encuentro gente, en vez de eso me apunto a partidos improvisados de fútbol donde rápidamente me convierto en la estrella, no por mi talento sino por mi cara pálida y mis piernas blancas. Me siento Beckham de paseo por el Congo… La gente me pregunta si soy profesional… Me dan ganas de contestarles: “Sí, pero el cuerpo de futbolista solo me lo pongo los domingos”.

Bien. Ayer me acerqué al estadio olímpico de Vientian, donde el pasado mes de diciembre se celebraron los Juegos Asiáticos. Por cierto, que me cuentan que el estadio lo han construido los chinos, a cambio, parece ser, de la explotación de varias salinas construidas a orillas del Mekong. Un negocio redondo. Poca inversión, mucha pasta de retorno. Esta China tiene más tentáculos que un pulpo. Recuerda a los abusones de la guerra fría.
El caso es que llego al estadio y en ese momento veo salir a cinco o seis corredores. Me tiro al cuello de uno que tiene pinta de guiri y le digo: “Are you running beside the river?”, y el tío me dice, en perfecto español: “Claro, venga vente con nosotros”. El tío, un gran tío, es Álex, un cooperante de Gandía que, si no fuera por sus ocupaciones profesionales, podría hacer carrera de atleta en España. Solo deciros que tiene una marca de 30 minutos en los 10.000, unos doce minutos mejor que la mía….Como de galaxias distintas, vamos.
Total, que empiezo a correr con ellos y me empieza Álex a contar que los que nos acompañan son los campeones de Laos de 10.000, media maratón y maratón, que acaban de participar en los Juegos de Asia. Y que la chica que va con nosotros, Areena, ha participado en dos Juegos Olímpicos en el Maratón. Yo empiezo a ponerme colorao, y digo, Juancho, ¡dónde te has metido!…
Muy bonito el río. Muy bonita, la carrera. Álex, todo entusiasmo, me habla y me pregunta cosas… Yo trato de contestar al principio, después no me queda más remedio que reconocerle que lo más importante para mi es intentar volver al estadio sin desmayarme, que en ocasiones veo muertos…
Al fin, casi una hora después, termina mi suplicio, y mientras los chicos, aún no satisfechos del todo, se entretienen en hacer unos cuantos miles en tiempos estratosféricos, me quedo estirando con Areena y le interrogo acerca de sus dos Juegos Olímpicos.
Esta mujer es genial, salvaje, una leona. Me dice que lo peor al principio fueron las broncas de su madre y de los policías por salir de casa en pantalones cortos (en Laos la temperatura media anual está en más de 26 grados). Dice que al final se tuvo que comprar unas mallas largas, y que lo pasaba fatal, pero que salía a entrenar dos veces al día, a las cuatro y media de la mañana y a las cuatro y media de la tarde, y pasaba provocativa por delante de los policías. Y, entre medias, trabajaba.
Me cuenta que hasta muy tarde no tuvo entrenador, y que se entrenaba siguiendo un libro que le habían regalado. Y que un día llegó alguien de la Federación y le dijo: “Eres muy buena atleta, vas a ir a los Juegos Olímpicos de Atlanta”. Y ella contestó: “¿A sí? Qué bien. ¿Y qué son unos Juegos Olímpicos?”. Genial.
Fue a Atlanta. Dice que no vivió nada de la Villa Olímpica porque estaba intimidaba, que no sabía qué hacer, y que apenas iba del comedor a su cuarto y al campo de entrenamiento. Quedó última, como a una hora y media de la vencedora.
Pero no se desanimó, y siguió adelante. Entonces, antes de los siguientes Juegos, los de Sidney, le hizo una entrevista una tele americana, y el cámara se centró mucho en sus pies, de cuyas zapatillas casi se salían los dedos. Un periódico de Vientian se hizo eco de la entrevista, y al poco le empezaron a llegar zapatillas de todos los rincones de Asia y América. “La tele está muy bien”, dice ella. Pues mira, para eso, desde luego. Fue a Sidney, y esta vez no quedó última, y además “lo pasé muy bien e hice muchos amigos. Al fin entendí lo que es ir a los Juegos”.
No tengo que deciros la admiración que me produce el coraje de una mujer que supera todos sus sueños deportivos siendo eso, una mujer en un país machista, que no practica deporte, que vive a un paso de la pobreza y donde más que ayuda se ha tenido que conformar con que no la detuvieran por bicho raro.
Álex nos está haciendo de cicerone en Vientian, antes de que nos marchemos para Luang Prabang, que es ciudad Patrimonio de la Humanidad y donde al parecer todo el mundo se detiene un par de semanas… Quizá lo hagamos. No quiero acabar sin dar unas gracias gigantes a Álex por toda su ayuda y por la maravillosa sinceridad de su trato amable.
Y no quiero acabar sin haceros una recomendación. Si venías a Laos, y entráis por el sur, frontera Camboya, como hice yo, no dejéis de parar en Pakse, alquilar una moto e iros a ver las cataratas que hay como a 20 kilómetros, en un sitio que se llama Paksong. La foto que adjunto, solo para daros envidia, hecha antes de que se me jorobara la camara y con a Ro en mis brazos, no hace justicia al maravilloso espectáculo del agua y a las dos horas de trekking entre campos de café que hay que hacer para llegar hasta ella…

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Comentarios (8)

  • Antonio

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    Y por fin te encontre, el lider de los 11 de gatwick te manda un fuerte abrazo y espera q si algun dia decides dejar de dar envidia nos volvamos a ver

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  • Juancho

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    Antonio!!! Que alegria, canalla! Como te va? Que haces de tu vida? Estas en Madrid? Vuelvo pronto, os busco!!

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  • Rebecon

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    No vuelvo a abrir tu blog… si lo hago la envidia me terminará llevando al insulto… y no quiero, no…. Un besote.

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  • Borja de Matías

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    Me das muuuuuuuucha envidia. Muuuuuuucha

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  • Ana

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    Qué asquito das…. acabo de atravesar el teclado con los colmillos

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  • Juancho

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    Gracias a todos, queridos amigos, por vuestras calidas y animosas palabras… Vuestro impulso me da fuerza para seguir…

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  • Lidia

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    Qué grande Juancho!! Mini reunión de Gatwick 11 la semana del 21 de Junio en Madrid, dime que estarás, necesitamos al verdadero lider! Un beso fuerte

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  • Eva

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    He decidido que ya no te mando al niño, que me voy yo…

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