Me dejo seducir por esas líneas que atraviesan paisajes y ruidos de ciudad. Son la sangre del viajero, lo que da vida al que anda buscando y confunde al que ya estaba perdido. Me atraen los caminos que no van a ningún sitio, pues mi lugar a veces es el propio camino.
Un obispo atemorizado en Uzbekistán, una sacerdote que tañe las campanas en Irán, un grupo de mujeres que fuman y no llevan velo en Irak, una comunidad de cristianos respetados en Siria, una catedral junto a una mezquita en Líbano, un hombre que se niega a irse "de la tierra en que nació Jesús" en Jordania. Un gran reportaje del cristianismo en Oriente Medio.