¿Español?, ¿Como el otro chico?, ¿El que desapareció ? No tiene por qué pasar nada, es un sitio tranquilo si no buscas problemas, pero español…esos indios son rencorosos.
Junto al lugar donde bañan sus sueños los turistas, la naturaleza tropieza con los vientos del mar para formar una de las orografías más absurdas de Venezuela. Es una lengua de arena que no llega a la costa, que se queda sin playas, un desierto en miniatura, donde se supone deberían gobernar los cocoteros.
En el imaginario colectivo, el Caribe se presenta como unas vacaciones azul turquesa o verde esmeralda, porque la quietud del mar tiende a asociarse con el brillo de las piedras preciosas. Los cayos de Morrocoy está bañados más bien en verde, un verde encendido, hipnótico, que atrae sin remedio a los turistas.
Para compensar el frío del último Top 7, vamos a cambiar de aires. Sí, ya lo sé, esa manía de asociar el Paraíso con el Caribe, habiendo tantos edenes por el mundo, tanta variedad de sitios donde sentirse en el limbo.
Visitar la capital de la antigua Española es bucear en la historia de los primeros conquistadores y de legendarios caciques locales. El aroma del Caribe se respira a pulmón lleno en ciudades como Santo Domingo.