El libro de un escritor

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El 15 de abril pasado recibía un email que empezaba así (espero que el autor me perdone la confidencia): “Ahí lo tienes. A punto de salir rumbo a la imprenta. Vas a ser mi primer lector. Ésta es la versión definitiva de “Viaje a las Fuentes del Nilo Azul. Una ruta por el norte de Etiopía”, después de las tres horas que me tiré corrigiendo en la editorial el viernes por la mañana, con una notable resaca, tras acostarme a las tres de la madrugada y levantarme a las siete (uno tiene que ser fiel a sí mismo hasta el final)”.

Lo que tenía era el libro de Ricardo Coarasa, mi amigo, mi socio, sobre Etiopía. No engaño a nadie con esta crítica para quien quiera ponerla en duda: es mi amigo y es mi socio. Luego, nos enfrentábamos el lector y el escritor que es de lo que hablo ahora. De un texto, de una historia. No cometan el error de creer que hablo desde el corazón. No es verdad.

Hablaba Reverte de barro, historia, periodismo… Mi sensación es que hablaba de contundencia, de información, de profundidad

Tocaba leerlo en mi pequeña pantalla de ordenador, sin el olor y tacto del papel. Jodido comienzo. Empecé leyendo con detenimiento lo que decía de esta obra el maestro y también amigo Javier Reverte, que le hace el prólogo. Hablaba Reverte de barro, historia, periodismo… Mi sensación es que hablaba de contundencia, de información, de profundidad. Eso es lo que deduje que quería decir Reverte del libro de Coarasa.

He de decir tras leerlo que comparto ese punto de vista. Este libro es un imprescindible para cualquiera que pretenda conocer ese país, no sólo viajarlo. Tiene mucho de historia, de información detallada y escogida, de inteligente reflexión seleccionada entre muchas reflexiones. Ricardo ha leído mucho y lo traslada a su manuscrito. Lo diré de forma más directa: éste es un libro muy trabajado.

Inteligente reflexión seleccionada entre muchas reflexiones

Me consta, lo sé, que el autor ha estado años elaborándolo. Todo eso está en estas páginas. No hay frugalidad, juegos de artificios, Wikipedia… Hay un montón de información recogida durante meses y una narración de un viaje bien contada. Eso es importante, el libro tiene una perfecta conjunción entre los datos históricos, las anécdotas personales, las referencias de otros autores, la ruta y las descripciones minuciosas.  Es un libro que al acabarlo te deja con la sensación de haber pateado ya aquellos caminos de polvo, de haber estado sin estar, de querer estar porque no has estado.

Tiene la narración un ritmo de viaje, de paseo atento. Hay libros de viajes que el lector engulle para compararlos con sus experiencias pasadas o futuras. O estuve allí de viaje o lo estaré y quiero por tanto leer lo que dicen otros de mis añoranzas de ayer o mañana. Como dice Vikrahm Seth, en su maravilloso “Desde el Lago del Cielo”, “a veces me parece que vago por el mundo sólo para acumular material para futuras nostalgias”. La literatura de viajes tiene mucho de eso, se lee para leernos, para intentar descubrirnos en las páginas de los demás. Este libro me parece interesante hasta para los que ni quieran, ni vayan, ni hayan pensado un segundo en su vida en Etiopía. Lo es porque el pasado y presente de este lugar, yo lo desconocía por absoluto, es fascinante. Ahí no tiene ningún mérito Ricardo… creo.

La literatura de viajes tiene mucho de eso, se lee para leernos, para intentar descubrirnos en las páginas de los demás

“Viaje a las fuentes del Nilo Azul” cuenta con detalle la apasionante y desconocida historia de un país para luego enfrentarla a su presente. Eso es lo que más me gustó de este libro. No habla de él, habla de los otros. Hay cientos de autores derramando libros de sus hazañas por el mundo. Ellos convertidos en estrellas de sus propias historias. Me gustan los libros narrados desde el estómago y las manos propias, los viajes en primera persona, pero sin caer en el fácil recurso de hacernos protagonistas de todo, hasta de ellos. Hoy en día prima esto. Es respetable, pero no es mi elección.

Son tantos los ejemplos de ese fácil éxito entre una masa que añora héroes. Tan de moda, tan estériles, tan de consumo rápido, con tanto éxito… que encontrar una obra minuciosa que se basa en la lectura anterior de decenas de libros, en la observación, en el rigor…es casi una proeza. He viajado con Ricardo, he recorrido Uganda y le he visto corregir a guías que sabían menos de la historia de su país que mi compañero que acababa de llegar. Ricardo tiene tanto de erudito como de apasionado por beberse todas las cervezas que le ofrezcan en la barra de un bar ya de madrugada. Es un enamorado de la literatura, de los ritos, de las proezas históricas de los otros. Él no es Stanley o Mallory o Shackleton. Le hubiera gustado serlo, pero nació 150 años tarde. Forman parte de su genética, de sus raíces, de su piel. Ricardo viaja para conocer, con la curiosidad del periodista, del escritor, que se lanza al mundo a entender y explicar.

Él no es Stanley o Mallory o Shackleton. Le hubiera gustado serlo, pero nació 150 años tarde

Las últimas 15 páginas de su libro de Etiopía me parecen una inteligente y brillante reflexión. “Una nación con semejante calado histórico tiene derecho a asomarse al futuro, aún a riesgo de morir de vértigo ante el precipicio”, dice Ricardo. Esas últimas páginas son reflejo también de la cultura del periodista, acostumbrado a analizar y extraer conclusiones de las miradas de los demás.

Estamos ante un fabuloso texto, opina el lector. “A mí me hubiera gustado ser capaz de escribir un libro así”, opina el compañero.

P. D. Su amigo y su socio se permite el lujo, en la última línea, de tomar la palabra y decirle un simple “felicidades amigo, escribiste un gran libro”.

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Comentarios (7)

  • belen

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    felicidades por esta nueva publicacion Ricardo, en los tiempos que corren es un logro mayor si cabe. Tengo ganas de empapármelo, acabo de empezar y sé que no me va a dejar indiferente. Las lecturas de Ricardo son siempre recomendables, no solo por su buena documentación, sino por la pasión que transmite en sus libros. ENHORABUENA RICARDO!

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  • Daniel Landa

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    Si Etiopía ya produce un embrujo natural, después de la crítica de Brandoli y conociendo al autor, hay que devorarlo!!!!

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  • Daniel Landa

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    Me refería al libro, claro…

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  • ricardo

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    Me dejas un poco más tranquilo, Dani. He sufrido un pequeño sobresalto. Gracias a todos por vuestra generosidad, y a Javier por la tortura de leerse el libro en la pantalla de un portátil. Sólo una precisión: cuando he tenido que corregir a algún guía por esos mundos de Dios siempre ha sido en privado. No soporto a la gente que corrige a los guías en público para presumir de erudición. No soy de esos.

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  • Rafa Pródigo

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    Enhorabuena por tu nueva obra, estoy leyéndola ahora y es asomarse al pasado y a la historia sin dejar de disfrutar del presente de ese fascinante país. Imprescindible!

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  • ricardo coarasa

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    Gracias Rafa Pródigo. Interesarse por un país ensombrecido para la opinión pública por las sequías y las imágenes de niños hambrientos ya es suficiente mérito para que sea yo, más bien, quien te de la enhorabuena. Abz

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