El cantautor y poeta español, hijo de palestino, habla claro del conflicto israelí, las bombas de París, la Guerra de Iraq, el radicalismo islámico y el abuso, a su juicio, de occidente sobre oriente. Y también de su poesía, el amor en ambos lados y el sentido de sus obras.
A sólo unos kilómetros de la frontera con El Líbano, en la Galilea Occidental que mira al Mediterráneo, se encuentra Lohamei Hagetaot, el kibbutz que perpetúa la memoria de los héroes del gueto de Varsovia.
El maldito sello de Guinea Bissau vuelve a causar pavor entre el personal y esta vez además han descubierto en la página de atrás el de Mali. De nuevo se reúne un conciliábulo que parece la Sociedad Geográfica Española, intentan determinar si son países que puedan atentar contra la seguridad nacional.
No pudimos casi comunicarnos con ellos, ninguno hablaba una palabra de inglés. Algo que se extendía a todo el barco y a lo que ya estábamos acostumbrados. Preguntábamos cuándo quedaba para Haifa y nos contestaban que cinco, ocho o cien, que dependía de que creyeran que cuestionábamos los dedos que tengo en la mano o los camiones que caben en el barco.
Fundada según la Biblia por Jafet, uno de los hijos de Noé, después del Diluvio Universal, la han conquistado desde faraones y persas hasta el mítico rey David, Saladino, Ricardo “Corazón de León” o Napoleón. Es Jaffa, la ciudad vieja de Tel Aviv, uno de los puertos más antiguos del mundo, que alza el minarete de su mezquita del mar sobre el azul inmenso del Mediterráneo.