Es irremediable, la imagen de un lago invita a la siesta de los sentidos, transmite paz y el espíritu inquieto de un viajero suele encontrar el sosiego en sus orillas. Los lagos son un buen punto de partida y un final hermoso.
“Parque natural” es un concepto inventado por el hombre para definir algunas de las maravillas del mundo. El término “parque” hace más accesible lo salvaje, lo humaniza, pero lo cierto es que en estos siete “parques” el viajero se siente pequeño o abrumado o ambas cosas.
“¡A remar que se viene la curva!”, les grité a mis compañeros y con empeño volvimos a llevar el bote al medio del río. “¿A cuánto estamos?” me preguntó uno de ellos. Miré mi GPS, sólo nos separaban diez minutos de navegación del enigmático Basalt Glen de Fitz Roy.