Ahora que mañana dejo Ciudad del Cabo, tras cuatro meses y medio de una maravillosa vida, me gustaría dar las gracias a algunas personas con las que me he cruzado y que se vienen, para siempre, conmigo. Lo más importante de los viajes son las personas con las que compartes aventura. Gracias a todos:
Delphine: mi amiga. La persona que me enseñó parte de esta ciudad, que me invitó al primer partido del Mundial, a cenas con vino en su enorme porche con vistas, a tener siempre algo de lo que hablar, a aguantar mis coñas, muchas, sobre su selección, los dedos de Ribery y la abuela de Zidane. La amiga con la que compartí una divertida cena con su familia (como diseña la pasta tu tío). Thank you, my advanced friend . You are really generous, I am not going to forget you. Be carefull with the fingers.
Nayara: mi familia, mi compañero de piso, la forofa brasileña siempre con una sonrisa. Una persona perfecta para compartir casa, por su generosidad, su entrega y las grandes cantidades de comida que cocina. Lo pasamos en grande. Nos vemos en Brasil, en España, en Suiza… para que sigas practicando español. Hiciste todo más fácil. No te olvidaré.
Lo más importante de los viajes son las personas con las que compartes aventura. Gracias a todos:
Michelle: la segunda brasileña de la casa. Una chica pura, auténtica, que busca y que nunca pide nada. Un desastre, capaz de inundar su habitación, romper cuadros…, pero a la que se quiere por su también eterna sonrisa. La última pata de esto que entre bromas llamábamos en casa la familia. Cuídate. Nos vemos.
Álvaro, Avelino, Borja, Gustavo, Julián: tres españoles, un guatemalteco y un argentino. Los conocí tarde, pero son un grupo de gente abierta, con miras, con ganas de comerse la vida. Gente con la que divertirse, charlar. Gente de ruta, que por diversas cuestiones decidieron arriesgar en sus vidas. Lo pasé en grande con vosotros. Estábamos en Joburg viendo levantar la copa.
Thomas: El hombre grande, tranquilo, sosegado, al que costaba sacarle las palabras menos cuando hablabas de rugby o de su nuevo ordenador. Es un tipo que se pasó cinco años viajando por el mundo y que tiene mucho dentro. Recordaré las cervezas de los partidos de Bafana Bafana, la cena en el mejicano, las carcajadas con Natasa. Keep in Couch. Cheers man.
Douglas: el camarero de Zimbabwe. Un tipo simpático, de conversación sosegada, detallista. No olvidaré la tarta que preparaste el día del cumpleaños de Natasa, ni la dedicatoria tras el triunfo de España, ni la generosidad con la que me explicaste para un reportaje tu vida. I hope the best for you. One day, in some place, we will meet again.
Esteban: un valenciano que fue mi particular ángel. Me organizó el viaje y me puso en contacto con gente que ha sido decisiva. Un tío divertido, currante, que se dedica a vender cursos de inglés por todo el mundo. Se involucra, merece la pena, un buen tipo. Si vais a tomar clases de inglés en el extranjero es vuestro hombre: Su teléfono, luego te paso la factura, es 625172005.
Alberto y Dani: dos amigos. Lo eran antes, lo son más ahora. Los ocho días de Sudáfrica fueron intensos, delirantes. Cómo no serlos con tipos que no dudan en morder la vida. Recuerdos a Salva y el bangladeshi. La entrevista con la televisión indía, de zapping, lo resume todo. Vuvuzelas al viento. I ilke it.
Carlos y Cinthia: mis segundos cicerones. Gracias por vuestros consejos y por presentarme a Natasa. Una pareja inquieta, con la que compartir cosas como la fotografía. Nos veremos en algún lugar.
El totanero: un tipo peculiar, con el que me reí mucho. Me quedo con los buenos momentos, con el día que visitamos el estadio o las risas del safari nocturno en Kgalagadi. Sigue viajando.
Natasa: la última, pero la primera. Todo, absolutamente todo. Sobran las palabras, no las necesitamos.
Gracias a todos, por las carcajadas, las charlas, los momentos inolvidables que vivimos juntos. See you.
