Destino abierto

Destino abierto es la sección donde cabe todo, viajes, rutas, ciudades, pueblos o parques naturales. Si tienes un destino en la cabeza, seguro que lo encuentras aquí.

77 artículos

Denali, el laberinto helado

Nada más llegar a la localidad de Talkeetna tuvimos la sensación de que el pueblo entero seguía nuestros pasos con susurros. La llegada de unos extranjeros en coche desde el sur de Alaska no tendría nada de particular durante los meses del estío, pero en pleno invierno, aquello representaba sin duda una novedad.

Las playas redondas de Morrocoy

En el imaginario colectivo, el Caribe se presenta como unas vacaciones azul turquesa o verde esmeralda, porque la quietud del mar tiende a asociarse con el brillo de las piedras preciosas. Los cayos de Morrocoy está bañados más bien en verde, un verde encendido, hipnótico, que atrae sin remedio a los turistas.

El reino de los muertos

Ellos, los muertos, fueron los primeros en llegar. En una calle junto al río Ganges, en la ciudad de Varanasi, decenas de cadáveres aguardaban la llegada de los vivos. Los cuerpos estaban cubiertos con túnicas de colores y engalanados con flores. No había amanecido aún. Ellos no tenían prisa.

I Amsterdam

Al caer la noche, la ciudad adolescente no tiene horarios, vive encerrada en una fiesta, haciendo pellas, rebelde, con ese donaire de niño bien que lo quiere todo, esa juerga perpetua, desafiante, ese porro de más, esas normas de menos.

El baile de los saharauis

Éste es un pueblo que se muere de sed; quieren beberse el mar pero no les dejan. Están condenados a la arena, al polvo del olvido y andan como se anda en el desierto, despacio, hacia ninguna parte, porque el único oasis donde bañar sus sueños se secó hace 40 años.

Un mundo de hielo

"El viajero siempre se va de allí más pequeño, más callado, porque los glaciares son por definición inmensos y silenciosos. Impone su dimensión colosal y si les da por partirse, su solo estruendo queda grabado en la memoria como un crujido de siglos imposible de olvidar."

La carretera

Me dejo seducir por esas líneas que atraviesan paisajes y ruidos de ciudad. Son la sangre del viajero, lo que da vida al que anda buscando y confunde al que ya estaba perdido. Me atraen los caminos que no van a ningún sitio, pues mi lugar a veces es el propio camino.
Tu cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir navegando
0