Almería: la cueva donde nació el Indalo

Por: Javier Brandoli (texto y fotos)

el viaje

En la comarca de Vélez, en el interior de Almería, se encuentra “durmiendo” en una cueva el símbolo de toda la región. El Indalo, conocido también como el arquero o el hombre abrazado al arco iris, está tatuado en unas rocas junto a un grupo numeroso de otras representaciones prehistóricas. Arte rupestre. Se calcula que las pinturas pueden llevar allí más de 6.500 años. Una forma de comunicarse con la gran diosa naturaleza o de plasmar su día a día. Teorías hay muchas. La Cueva de los Letreros, como se conoce al lugar exacto en el que están los dibujos (en el pueblo de Velez Blanco), fue descubierta por el almeriense Antonio Góngora y Martínez en 1868. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1924 y posteriormente Patrimonio de la Humanidad. Es un viaje en medio de la nada. Para los que acudan a disfrutar de ese maravilloso entorno natural que es el Cabo de Gata, un aconsejable alto en el camino. Un desvío desde la autovía del Mediterráneo si se viene desde el norte.

Todo el mundo ha visto al famoso Indalo, pegatina de muchos coches y camiones, pero pocos saben que se trata de un símbolo que se encuentra en medio planeta. Siempre, en todas las civilizaciones, se le ha dado un carácter mágico. ¿Y en Almería? Lo primero que se vislumbra al contemplar los dibujos que hay en la piedra es el tipo de vida que llevaban aquellos hombres ancestrales. Si el hombre ha pintado durante siglos lo que contemplaban sus ojos, aquellas pinturas demuestran que la caza era el principal sustento para comer de aquel pueblo. La naturaleza es parte también de lo allí reflejado. Se ven, parece cabras y, quizá, ciervos, aunque es difícil distinguir cada figura. Está también pintada una figura más interesante y reveladora que el Indalo: el Brujo. Juntando todas las pinturas parece que la cueva en realidad es una representación sagrada, una forma de pedir a la Madre Naturaleza ayuda, una forma de demostrarle respeto.

El chamán

Muchas de las imágenes que se conservan al abrigo de aquella enorme piedra están ya un poco difuminadas. El color de las pinturas es un rojo oscuro y para poder, por ejemplo, visualizar perfectamente al brujo o chamán hay que forzar un poco la vista. Es curioso que la fama de todas aquellas huellas neolíticas la tenga el Indalo, cuando realmente la figura más interesante es la del brujo. De ella se desprende las creencias religiosas de aquellos hombres. En la misma imagen podemos contemplar a un hombre que sujeta dos hoces, que tiene cuernos y que sostiene un corazón.
La imagen es similar al macho cabrío o el diablo. Eso, evidentemente, a los ojos del hombre de hoy. La similitud ha hecho que se hagan muchas elucubraciones sobre este personaje y que se le dé un carácter prohibido que probablemente entonces no tenía. En realidad, el dibujo sí demuestra que aquellas tribus tenían creencias en el más allá. Sobre todo porque el posible corazón que sujeta en su mano izquierda con una hoz apunta a que se hacían rituales; probablemente ofrendas de animales a los dioses. ¿Podrían ser humanas? No hay ningún vestigio de que se hicieran este tipo de ofrendas, pero el dibujo no lo aclara.

La imagen es similar al macho cabrío o el diablo. La similitud ha hecho que se hagan muchas elucubraciones sobre este personaje y que se le dé un carácter prohibido que probablemente entonces no tenía.

Parece pues que es éste el personaje principal del enorme cuadro que está escondido en Almería sobre un lienzo de roca. Es bastante más grande que los demás y está ornamentado. Los dos cuernos que le salen de la cabeza, que han contribuido en parte a incrementar su leyenda de que se trata del Diablo, serían en realidad, atributos ornamentales. El brujo de la tribu sujeta además dos hoces en sus manos. La agricultura era también parte importante de la forma de vida de aquel pueblo. Si el brujo es así representado es porque los dioses deben saber que necesitan su ayuda para trabajar el campo.

El hombre del arco

Pero a pesar de que es el chamán la figura más importante de la representación, el Indalo es el que se ha convertido en la estrella mediática de la Cueva de los Letreros. Hay dos formas de acercarse a esta figura. Por un lado, su carácter local y la serie de casualidades que se dieron para que el hombre del arco tenga hoy la fama que tiene (fue una sociedad de artistas de Mojácar la que le escogió omo emblema de la provincia) . Y por otro, las numerosas representaciones que sobre esta figura hay en distintas civilizaciones y épocas que nada tienen que ver entre sí.

Para los que acudan a la cueva esperando ver la misma figura que llevan viendo durante años en Almería, decirles que no encontrarán un dibujo tan perfilado. Verán diferentes figuras, no hay sólo una, en las que se ve a un hombre abierto de piernas y sujetando un arco sobre su cabeza. Muchos entendieron que se trataba de alguien que se abraza al arco iris, es decir, que se funde con la naturaleza. Observando el dibujo es una posibilidad, pero cuando se contempla toda la representación parece que la explicación es otra. Sobre los símbolos en los que hay hombres sujetando algo que rodea su cabeza hasta los hombros se ven diversas figuras de animales. Parecen ciervos, aunque podrían ser cabras, ya digo que ninguna de las pinturas rupestres está muy perfilada. En realidad, el dibujo es un hombre que apunta con su arco a sus presas. Se trata de un cazador, algo lógico “si entendemos que todo aquel lienzo pétreo simboliza la rutina de aquellos hombres del neolítico”, explica Milagros, la guía que se encarga de enseñar la cueva.

Para los que acudan a la cueva esperando ver la misma figura que llevan viendo durante años en Almería, decirles que no encontrarán un dibujo tan perfilado. Verán diferentes figuras, no hay sólo una.

Un símbolo universal

El Indalo no es una representación que se encuentre sólo en la Cueva de los Letreros. En realidad, en otras cuevas de la zona, menos conocidas y de difícil acceso, hay representaciones similares. También en Jaén, en la Cueva de la Graja. No es de extrañar, el cazador era en parte el responsable de traer la comida y es lógico que se le dibuje para solicitar la protección de los dioses. Sin embargo, la curiosidad es la diversidad de figuras similares que se han encontrado en diversos países y diversos tiempos. La más famosa es un relieve que representa a varias sacerdotisas del cortejo de Seti I, en el templo de Ramses II en Abydos. Si se ven las fotos la similitud es total. También es prácticamente igual la representación del Dios Schu egipcio. En la isla de Hawai hay dibujos casi idénticos conocidos como los petroglyphs. La lista de culturas que han utilizado este símbolo es extensa, hasta en unas cuevas en Zambia descansan indalos africanos. También existen de origen púnico y griego.
En todos los casos se trata de una figura sagrada que está en contacto con la naturaleza. Un símbolo mágico que forma parte de la historia universal. Quizá nunca entendamos que querían decir aquellos pueblos al representar al hombre del arco. Un misterio que duerme desde la noche de los tiempos. Una forma de entender el presente y el pasado. El hombre interactuando en su entorno e intentando buscar preguntas para las que no tiene respuesta. Historia de la humanidad.

P.D. El pueblo de Velez Blanco cuenta con un hermoso castillo, levantado sobre una alcazaba árabe, muy bien conservado. Data del siglo XVI su última reconstrucción y forma parte del complejo de fortalezas que se levantaron en el sur de España tras la reunificación llevada a cabo por los Reyes Católicos.

el camino
Vélez Blanco es un pequeño municipio del norte de Almería, muy cerca de Murcia. Desde la autovía del Mediterráneo el desvío es muy corto.

una cabezada
No dormí en el pueblo ni cerca. Paré de camino a uno de mis lugares favoritos de descanso, el Cabo de Gata. Para los que vayan allí, recomiendo el Hotel Cala Chica, en Las Negras. Tiene alguna habitación con jacuzzi en la terraza fascinante. El Hotel de la Naturaleza, en Rodalquilar y el Hotel Mikasa, en Aguamarga, son otras opciones muy recomendables. De todas formas hay mucha oferta a distintos precios.

a mesa puesta
Me pasa lo mismo que con la pernoctación, mi experiencia culinaria fue de una cerveza con aceitunas. Seguro que hay algún buen lugar en el que comer, pero en VaP no recomendamos nada que no hayamos probado.

Al igual que con los hoteles y para los que vayan al Cabo de Gata, ahí sí que recomiendo ir a comer a La Tasquilla,en Rodalquilar. Muy cuidado, mejor cenar en la terraza en verano y cerca de la chimenea en invierno. Carta elaborada y buenos vinos de la tierra. Hay que pedir los boquerones rellenos de queso.

muy recomendable

Dar una tranquila caminata por el centro histórico de la pequeña ciudad. Desde eñ castillo hay unas preciosas vistas de la comarca.

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Comentarios (4)

  • Marga García

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    Es un lugar precioso. Yo he pasado allí algunos veranos y merece la pena. No hace falta ir al Cabo de Gata para pasar por allí, merece la pena, al menos, pasar un fin de semana. Hay otras cuevas cercanas de las que no recuerdo el nombre que eran muy bonitas tamién.

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  • Jose

    |

    ¿Quien es el autor del dibujo del Brujo? ¿Eres tú, Brandoli?

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  • JOSÉ

    |

    NO ES broma. Es que no consigo encontrar el nombre del primer divulgador que dibujó al brujo. Y tengo verdadero interés en ello. Pero me ha sido absolutamente imposible conseguirlo. Y como tú deber viviir ahí … ¿puedes buscar alguna fuente que lo documente?

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