Bárcena Mayor, la aldea varada en el tiempo

Por: Javier Ramos (texto y fotos)

En nuestra ruta por los verdes valles de Cantabria, después de dejar atrás Fresneda, pueblo de cazadores y pescadores, un desvío nos abre el camino hacia una de las aldeas con más encanto de nuestro itinerario, Bárcena Mayor. Se trata de una aldea perdida entre montañas y en cuyas calles empedradas las vacas todavía pasean tranquilamente.

Sin duda, el aislamiento ha contribuido en gran medida a la conservación de su carácter medieval y montañés, que se manifiesta en los vetustos zaguanes, lavaderos, hornos de pan, pajares, establos o ventanucos de sus casonas rurales de los siglos XVI y XVII. Aunque su trazado urbano se remonta nada menos que al siglo IX, resulta admirable cómo ha logrado mantener su personalidad campesina de pueblo perdido entre las montañas.

Paseamos por su calles que, cerradas al tráfico rodado, constituyen una experiencia inolvidable

Probablemente existan pocos pueblos como Bárcena Mayor, considerado por muchos como el más antiguo de España y declarado Conjunto Histórico Artístico en 1979. Paseamos por su calles que, cerradas al tráfico rodado, constituyen una experiencia inolvidable, ya que, cuando aterrizamos aquí podemos percibir cómo era la vida muchos años atrás.

Dice la leyenda que se alojó en Bárcena el rey Carlos I camino de Castilla, aquejado de dolores. Tendremos que comprobarlo. De lo que sí nos enteramos, tras exhalar un suspiro de admiración por el extraordinario entorno que nos embarga, es de que el nombre de la población, de origen preindoeuropeo, es antiquísimo y viene a significar “recodo pequeño, llano y cultivable formado por un río”.

Por estas tierras habitaron los foramontanos, unos aguerridos montañeses que repoblaron la meseta hace más de 1.000 años

Todavía quedan restos de la antigua calzada romana que, como amantes del pasado, nos apuntamos en la agenda para visitar en cuanto podamos, aunque los primeros datos históricos de la localidad se remontan a la Edad Media. Por estas tierras habitaron los foramontanos, unos aguerridos montañeses que repoblaron la meseta hace más de 1.000 años.

Bárcena Mayor, emplazada en el término municipal de Los Tojos, corazón de la Reserva del Saja, es un pintoresco enclave medieval en el regazo de un valle festoneado de verdes colinas. En este lugar parece haberse detenido el tiempo. Lo constato al comprobar su peculiar arquitectura y la añoranza que sienten sus lugareños.

En este lugar parece haberse detenido el tiempo. Lo constato al comprobar su peculiar arquitectura

Todas las casas son las típicas de la zona rural, la mayoría de ellas construidas en época fernandina: fachadas de piedras orientadas al mediodía o al oriente y flanqueadas por cortavientos. Casi todas tienen dos pisos, el interior con portalada y el superior con las balconadas de madera típicas de la montaña cuajadas de flores y vistosos esquimales. En su iglesia, del siglo XVII, hay un bello retablo barroco de un siglo después. En Bárcena Mayor hay muy buenos artesanos de la madera, como se aprecia en los tejados y balcones del pueblo y en otros elementos que forman parte de la escenografía de la comarca: abarcas, cavachas, cubiertos y otros utensilios.

Nada mejor contra el estrés viajero que un buen cocido montañés

Después de esta histórica aventura, nos disponemos a recuperar fuerzas con un buen cocido montañés, que ya toca; nada mejor contra el estrés viajero. Damos fe de su vigor revitalizante. Casi sin tiempo para reposar la comida, reanudamos el viaje. Bárcena Mayor nos sirve como cuartel general para emprender espléndidas jornadas de senderismo. Quizás nos atrevamos con la ascensión al Alto Abedules, a más de 1.400 metros de altura, entre el río Fuentes y el Queriendo. O quizás podamos atisbar la presencia de algún ciervo, corzo o jabalí entre hayedos y robledales. Pero eso merecerá otro reportaje.

 

Si quieres visitar otros lugares con historia: www.lugaresconhistoria.com

 

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Comentarios (4)

  • Abelardo

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    Hola Javier. En realidad Carlos I no durmió en Barcena Mayor, sino en el vecino pueblo de Los Tojos, el 14 de octubre de 1517. Está todo muy bien descrito en por su cronista Laurent Vital en el libro ” PRIMER VIAJE DE CARLOS I CON SU DESEMBARCO EN ASTURIAS”, en el que relata el primer viaje del entonces joven Carlos I a España.

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  • Javier Ramos

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    Hola Abelardo. Gracias por tu apreciación. Como bien señalo en el texto, no aseguro que Carlos I durmiera en Bárcena, sino que circula una leyenda en el pueblo que así lo contempla; pero solo se trata de eso, de una tradición, no de una afirmación.
    Aparte de su desembarco en Asturias, si no me equivoco, Carlos I, en su retiro al monasterio de Yuste, tras arribar a las costas de Laredo, pasó por varios municipios de Cantabria; no pudo alojarse en Bárcena? Podría ser una posibilidad.
    Y creo que Bárcena Mayor es una localidad que pertenece al municipio de Los Tojos, no?
    Saludos

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  • Abelardo

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    Hola Javier. Efectivamente Barcena Mayor pertenece al municipio de Los Tojos y sólo está a 8 kms de este pueblo por la actual carretera. Es posible que en su camino a Reinosa Carlos I pasara por Barcena Mayor, ya que uno de los dos ramales de la calzada romana une Los Tojos y Barcena Mayor en menos distancia que la actual carretera.
    Por otra parte en su viaje al monasterio de Yuste, tras su desembarco en Laredo, no pasó por Barcena Mayor (que está en la otra punta de Cantabria) sino que accedió a Castilla a través del puerto de Los Tornos siguiendo el recorrido Laredo, Limpias, Ramales de la Victoria, Lanestosa, Medina de Pomar.
    Un saludo y felicidades por la revista.

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  • Lydia

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    Desde luego merece la pena visitar este pueblo. Estuve hace unos años. Me encantó y desde luego, degusté el cocido montañés, que aunque era agosto, entraba estupendamente. Cantabria tiene unos paisajes preciosos y muchos otros pueblos que merecen ser visitados.

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