Nantes: entre Julio Verne y Ana de Bretaña

Por: Javier Brandoli (texto y fotos)
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el viaje

Nantes es la sorpresa del encuentro inesperado. Al menos lo fue para mi, que reconozco que sabía poco más de esta localidad que ser la cuna del genial Julio Verne. Sin embargo, la ciudad pegada al río Loira es un lugar fascinante en el que se conjugan el pasado y el futuro desde hace algunos siglos. Su castillo, donde habitó la fascinante Ana de Bretaña (la vida de esta mujer es una perfecta excusa para hacer una ruta desde Saint Malo hasta aquí), y la mirada que ha quedado impregnada en la ciudad de aquel escritor-vidente que vio más allá del mañana con sus libros son las dos claves que daremos para visitar esta preciosa ciudad.

Mi debilidad es Ana de Bretaña, quizá porque la primera vez que me encontré con su figura fue en la fascinante ciudad de Saint Malo, único lugar que conozco donde se levantó una torre pegada a la muralla para protegerse de los pendencieros habitantes que vivían dentro, no de los posibles ataques de los de fuera. Ella, la ideóloga, consiguió casi mantenerlos a raya. ¿Debió ser interesante esta mujer?, pensé entonces.

Se casó forzosamente con Carlos VIII de Francia, tras invadir éste el ducado y su pueblo suplicarle que se uniera al monarca francés para evitar más penurias

Contaré un poco la vida de este personaje para explicar lo que pueden sentir cuando lleguen hasta su castillo de Nantes y se coloquen frente a su estatua, que rinde homenaje a su figura en la entrada. Ana nació en Nantes en 1477 y fue Duquesa de Bretaña y por dos veces Reina de Francia. Se casó forzosamente con Carlos VIII de Francia, tras invadir éste el ducado y su pueblo suplicarle que se uniera al monarca francés para evitar más penurias. Tras conocerse en Rennes saltó la chispa amorosa y la boda de estado se convirtió en una luna de miel de dos enamorados (ambos amaban  el arte). Sin embargo, su marido fallece de forma grotesca (se golpea la cabeza al pasar por una puerta) y la bella y triste viuda es reina regente de Francia por un tiempo y señora de su amada Bretaña, a la que pretende mantener independiente del estado galo. Sin embargo, tras todo tipo de juegos políticos, Ana decide casarse de nuevo con el primo de su marido y heredero al trono, el rey Luis XII. Es consciente de que necesita alianzas estables para blindar sus dominios. En parte, se podría decir que decide forma voluntaria casarse con el enemigo. No le dará tiempo a ejecutar sus planes (pretendía emparentar a una hija con la corona austriaca para desligar Bretaña de Francia), ya que enferma joven y muere con 36 años. Su cuerpo es enviado a la catedral de San Denis, en París, pero su corazón es metido en una urna de oro y enviado al castillo de su Nantes natal. Durante la Revolución francesa se destrozó su tumba y se intento fundir la urna de oro. El corazón desapareció un tiempo, aunque fue encontrado después desprovisto de la envoltura.

El castillo de Nantes, además de enseñar la vida de esta mujer, es también ahora museo de la ciudad. Merece mucho la pena la visita y hay interesantísimos documentos sobre el mercado de esclavos que durante siglos mantuvo la Corona francesa. Se sorprenderán de algunas de las medidas que se tomaron entonces y de los manuscritos que las narrán.

Se puede ir a la casa en la que nació el 8 de febrero de 1828, en la Isla Feydeu, en el río Loira

El otro gran personaje de la ciudad, sin duda su hijo más ilustre, es Julio Verne. Hay una ruta turística para seguir sus pasos de la que dan información detallada en la oficina de turismo. Se puede ir a la casa en la que nació el 8 de febrero de 1828, en la Isla Feydeu, en el río Loira. También se puede llegar hasta su casa de Chantenay, donde escribió sus célebres “De la Tierra a la luna” o “Veinte mil leguas de viaje submarino”. En todo caso, es inevitable pasar por su propio museo, sito en el número 3 de la calle L´Hermitage. Todo un tesoro con manuscritos, cartas personales, películas, libros… del genial autor francés. Para los que quieran visualizar el mundo de Verne, en la conocida como la Isla de las Máquinas, hay una sorprendente exposición de su imaginario (muy recomendable para niños y no tan niños).

Nantes tiene mucho de la imaginación que desborda Verne. Es una ciudad que se reinventa buscando nuevas formas de expresión, como demuestra en su feria de arte moderno Estuario (busquen en muy recomendable). Quizá porque como dijo e escritor francés “Qué gran libro se podría escribir con lo que se sabe. ¡Otro mucho mayor se escribiría con lo que no se sabe!”.

el camino
Air Nostrum tiene vuelos desde Madrid, Barcelona, Ibiza y Mallorca con Nantes. www.airnostrum.es.

una cabezada
Justo enfrente del Castillo de los Duques de Bretaña hay un pequeño hotel de habitaciones sencillas, modernas y confortables. La ubicación es perfecta. Se llama “L,Hotel” y su página web es www.nanteshotel.com.

a mesa puesta
Es inevitable recomendar La Cigale, es casi un monumento más de la ciudad. “A finales del siglo XIX el concepto de novedad estuvo de moda en Nantes.“Nuevo Arte fue el nombre encontrado para calificar lugares insólitos (jardines, bares…) con este nuevo estilo. En 1905, La Cigale fue considerado el símbolo de todo ese modernismo”, dicen de este lugar. No les queda más remedio que pasar por allí, mi consejo es que reserven mesa y coman en este lugar lleno de encanto.
La Civelle es otro lugar recomendable, sobre todo porque se encuentra frente al puerto de Nantes, en medio de una zona de callejuelas llenas de casas pintorescas conocidas como las casas de Trentemoult. Encima, aquí vivió el capitán de los barcos de las obras de Julio Verne.

muy recomendable
-Ir a ver las obras que queden de la bienal de arte que hacen en la ciudad. Estuario es una exposición de 60 kilómetros de arte moderno pegada al Loira. Próxima edición en 2012.
-Alquilar una bicicleta y hacer las rutas en bici. Toda la provincia está muy preparada para el cicloturismo.
-Hay que tomar una copa en la zona conocida como el Hangar. Todo tipo de ambientes en su sitio precioso. Para encontrarla, sigan los anillos iluminados que hay junto al río. No se preocupen, cuando vayan entenderán que no tiene pérdida.

-Leer a Julio Verne e imaginen que sus libros salieron de este entorno.

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Comentarios (3)

  • Carlota Castellón

    |

    Estoy de acuerdo, Nantes es un lugar desconocido, de paso, en el que merece la pena parar. La catedral es también muy bonita y el barrio medieval, con sus calles empedradas, un buen sitio para saborear sus quesos y sus vinos.

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  • Ivan Comas

    |

    Hola,
    realmente Nantes es una ciudad desconocida para muchos españoles. Pero cada vez más hay más viajeros que se acercan hasta la ciudad de Julio Verne. Una ciudad que actualmente se inspira de sus mundos imaginarios para atraer a turistas. Recomiendo visitarla.

    Por cierto compañeros, os dejo el enlace al reportaje que hicimos en LaVanguardia.com de Nantes, la ciudad de Jules Verne. Espero que os guste: http://videos.lavanguardia.com/viajes/20100330/53898154400/la-nantes-de-julio-verne.html

    @icomas

    Saludos

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  • Javier Brandoli

    |

    Gracias Ivan, muy buen trabajo.

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