Un viaje por Africa

Un viaje por Africa: Javier Brandoli.

216 artículos

Diálogos con Maputo

Las madrugadas en Maputo agreden a la imaginación. El viento se queda quieto a las puertas de su playa de ceniza gris mientras los perros solitarios se preparan para irse a dormir acobardados de lo que se les viene encima. Entonces la ciudad, durante los escasos minutos en los que la luz lo denuncia todo por primera vez, hierve entre el rugir de miles de personas que no saben dónde ir.

En la tumba de Mido Macia

Atrás quedan aquellas dos mujeres mayores, vestidas de riguroso negro y ojos penetrantes que ahora con el reflejo del sol parecen profundamente húmedos. Sus miradas son profundas, extrañas. No hay nada, no hay gente, hay olvido y silencio. La muerte de Mido es ya sólo eso, olvido. No hay más tiempo para él en la vida.

La delirante historia del tenor italiano y su ópera en África

Le flanqueaban tres tipos, tres suazilandeses, tres importantes promotores de ópera que no tenían habitación donde dormir, no tenían ningún programa del importante concierto, no tenían pianista, ni músicos, ni a menos de 24 horas de la cita habían vendido una sola entrada. Ellos le miraban a él y él a ellos como si todo eso fuera a caer del cielo en el hall de aquel lujoso hotel.

Hoy no han matado a nadie en Sudáfrica

Mi trabajo como corresponsal condena a estos países a contar muertos y estafas. No puedo, no se publicaría, mandar una noticia que se titule “en Sudáfrica hace una semana que no violan a nadie”. Tampoco imagino a tres columnas o en portada de la web la noticia que explica que el “Ministerio de Trabajo de Mozambique no es nada corrupto”, acompañado de un detallado informe en el que se revela que no se desvió un dólar de la partida presupuestaria para “formación juvenil”.

Zambia: el enloquecido intento de conquistar Marte

Eran los eufóricos tiempos de la Independencia, 1964, en los que África soñó con todo, con una libertad que les llevaría hasta el mismo espacio. El artículo, firmado por el científico Edward Makuka Nkoloso, especifica los detalles de una operación que llevaría al planeta rojo a una astronauta, dos gatos y un misionero en un plazo máximo de siete años. Toda esa enloquecida historia la ha plasmado ahora en un libro y una exposición fotográfica, premiada internacionalmente y que está dando la vuelta al mundo, la fotoperiodista española Cristina de Middel

Kgalagadi: la muerte de una lengua

Pero el tiempo los ha ido aniquilando uno a uno hasta sólo quedar sólo un par de personas que sostienen en su garganta una forma de comunicación ancestral. La fallecida Aenki, de hecho, trabajaba con la Unesco en un programa para no enterrar con ellos ese lenguaje. Los jóvenes ya no están interesados en hablar ni aprender un viejo idioma y se decantan por el Nama. Toda la historia me parece una poesía triste que salir corriendo a buscar.

Maputo: pequeño relato del diluvio

Entonces se parten las calles y las casas se inundan. Ves a gente sacando en cubos el cielo de sus casas, muebles flotando, techos hojalata que se deshacen. La ciudad se paraliza, especialmente en el Maputo de cartón, donde el cercano mar parece menos violento que el lodazal de aquellos barrios perdidos. Todo pasa con esa pesadumbre africana en la que los golpes se convierten en costumbre.
Villas do Indico Villas do Indico

40 años: agua en el lavabo

La distancia es tiempo en mi mente y el tiempo me ha enseñado que soy confuso con mis propias distancias. Ahora que hoy cumplo 40 años, esa cifra aterradora que empuja a algunos a hacer puenting en el lavabo, soy más que nunca trazos en el mapa. Más vitalmente ordenado y desordenado que nunca, que en todas mis virtudes se esconden mis principales defectos.

El Macondo africano: la orden que paraliza boas

Rafael, uno de los guardas del hotel, antiguo sargento segundo en tiempos de guerra, descansa junto al tanque de agua que hay en la colina del hotel. Está sentado, mirando al frente, cuando la cabeza de una enorme boa aparece entre sus piernas. Una serpiente que forma parte ya del paisaje de la colina, siempre perdida entre los matojos cercanos y que recurrentemente se acerca hasta allí a beber.

Una foto

Cada día tengo delante una foto que poner en esta revista y que supongo sorprendería a muchos de los que me leen desde tan lejos. Cada día ando por un mundo de mercados que huelen a pez seco y en el que una extraña vida se desparrama ante mi vista.

La delirante historia del señor Matsinhe

“¿En qué año estamos?”. Esas fueron las primeras palabras que escuché al Sr Matsinhe. Entré a una reunión a conocer al hombre que iba a llevar mis papeles de residencia en Mozambique y vi a un hombre de mediana edad, unos 50 años, algo orondo y de tono de voz muy débil, que lleva todos los temas laborales del hotel. Entonces escuche: “¿en qué año estamos?” y pensé “!espero que no sea el tipo que me va a arreglar mis papeles!”
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