javier brandoli

Javier Brandoli vive en Africa y vive África. Es uno de los fundadores de Viajes al Pasado un periodista universal, un buscador de historias.

88 artículos

Madrid: la ciudad sin los otros

Esa es mi ciudad, Madrid, la ciudad en la que no existen los otros. La ciudad que nunca me espera. No hace falta, siempre está abierta. Nunca entendí mejor mi ciudad que ahora que me he ido. Nunca sentí que corría tanto de su sangre en mis venas. Lo entiendo ahora que sé que me gustas porque lo último que pretendes es ser perfecta. No lo eres. Eres vieja, nueva, cabrona, divertida, bella y fea.

Diario de una guerra en la frontera turco-siria

Al llegar volvemos a ver a esas tres familias sirias que llevan allí dos días. Ellas se sientan alrededor de una mesa con sus hijos que juegan entre las mesas. Ellos, todos los hombres, se limitan a ver a todas horas las noticias de un canal que no para de hablar de Siria y de enseñar imágenes de la guerra. Lo hacen en silencio, rodeando la pantalla, con la atención debida de escuchar como otros narran sus vidas.

En el Puente de Mostar

En el Puente de Mostar las sombras andan tan deprisa de madrugada que nadie las ve. En el Puente de Mostar los mapas son de vidrio y las torres son ciempiés. En el Puente de Mostar se oyen rezos y campanas y cuando atardece danza ebrio el viento sin saber dónde perder. En el Puente de Mostar huele a comida generosa, a puchero de barro, a carne de pez...

Mandela o Rolihlahla: tirando de la rama de un árbol

¿Qué pensaría Mandela cuando quizá pensaba que su vida se le iba encerrado esta vez en la cela de un hospital? ¿Quién es y qué significa Mandela para los sudafricanos? ¿Es posible este enloquecido e imposible país sin su figura? Yo hablo de mis impresiones. Esta vez no hablo de mi vida en Sudáfrica, hablo de como entiendo a Rolihlahla.

Diálogos con Maputo

Las madrugadas en Maputo agreden a la imaginación. El viento se queda quieto a las puertas de su playa de ceniza gris mientras los perros solitarios se preparan para irse a dormir acobardados de lo que se les viene encima. Entonces la ciudad, durante los escasos minutos en los que la luz lo denuncia todo por primera vez, hierve entre el rugir de miles de personas que no saben dónde ir.
Villas do Indico Villas do Indico

40 años: agua en el lavabo

La distancia es tiempo en mi mente y el tiempo me ha enseñado que soy confuso con mis propias distancias. Ahora que hoy cumplo 40 años, esa cifra aterradora que empuja a algunos a hacer puenting en el lavabo, soy más que nunca trazos en el mapa. Más vitalmente ordenado y desordenado que nunca, que en todas mis virtudes se esconden mis principales defectos.

Una foto

Cada día tengo delante una foto que poner en esta revista y que supongo sorprendería a muchos de los que me leen desde tan lejos. Cada día ando por un mundo de mercados que huelen a pez seco y en el que una extraña vida se desparrama ante mi vista.

La delirante historia del señor Matsinhe

“¿En qué año estamos?”. Esas fueron las primeras palabras que escuché al Sr Matsinhe. Entré a una reunión a conocer al hombre que iba a llevar mis papeles de residencia en Mozambique y vi a un hombre de mediana edad, unos 50 años, algo orondo y de tono de voz muy débil, que lleva todos los temas laborales del hotel. Entonces escuche: “¿en qué año estamos?” y pensé “!espero que no sea el tipo que me va a arreglar mis papeles!”

El día que deje de ver el mar…

Todo es mar, como cuando bajo a la playa y ayudo a los pescadores a tirar de las redes que ponen por la mañana (algo que no hago mucho porque en cuanto me acerco me dejan tirando de la red mientras ellos me animan a continuar). Grupos de mujeres y niños que arrastran durante una hora una red eterna, que pesa como el océano y que trae pequeños peces que son el alimento de decenas de personas que sin verlos viven cerca.
Tu cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir navegando
0