Olor a pies en las laderas del K-2

Por: Juan Ramón Morales (texto y fotos)
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1886. Tras recorrer 20000 km a pie a través de Manchuria, China y  Turquestán y cruzar las nieves del Karakorum con un puñado de porteadores y sin ningún tipo de experiencia alpina, el joven militar inglés Francis Younghusband llega a Cachemira como un héroe. Pocas personas pueden alardear de una travesía tal, llevada a cabo como actividad “complementaria” a su permiso militar.

Tras pasar hambre, ser robado y asaltado, despeñarse por una pendiente de nieve más de 500 metros y abandonar varias aldeas a toda prisa por temor a ser asesinado, el agua perfumada del baño de la residencia de oficiales de Srinagar es todo una contrapunto a tantos meses de aventuras. Recepción y fiesta con el Virrey esperan a Younghusband, que pide prestado un uniforme ya que el ultimo que llevaba acabó envolviendo sus pies en el descenso del glaciar de Baltoro, donde una enorme pirámide de piedra y hielo ha sorprendido a este montañero en ciernes. Montaña que recibirá por un geógrafo indio el poco atractivo nombre de catálogo de K2. Poco imaginaba este oscuro funcionario que algunas décadas más tarde estas dos letras se convertirían en sinónimo de aventura, tragedia, frío y éxtasis para millones de amantes de la montaña por todo el mundo….

Tras pasar hambre, ser robado y asaltado, despeñarse por una pendiente de nieve más de 500 metros y abandonar varias aldeas a toda prisa por temor a ser asesinado

El festejo es todo un éxito, Francis esta en la cima de su carrera, las mujeres cuchichean cuando pasa junto a ellas. Ha merecido la pena!!!! Y la esposa del Virrey, quizá la mujer más poderosa del Raj, le hace un guiño cómplice para que se acerque a charlar. No se puede llegar más alto!!!.

-De veras, Mr. Younghusband, estamos muy orgullosos de Ud. Sería genial si la próxima vez que nos veamos pueda usar Ud, las bañeras de la residencia de oficiales. Su olor es prueba viva de la increíble de la aventura que acaba de realizar.

Hay maneras muy sutiles de eliminar el brillo de un héroe……

Ascendemos en dirección opuesta a la que Younghusband descubrió, totalmente por accidente, el glaciar del Karakorum por excelencia

Ascendemos en dirección opuesta a la que Younghusband descubrió, totalmente por accidente, el glaciar del Karakorum por excelencia…. La escoria que el inmenso glaciar de Baltoro arranca a los gigantes que se levantan a sus pies cubre el hielo de extremo a extremo del glaciar. Solo algunos pequeños arroyos consiguen horadar la inmensa masa de hielo, la más grande acumulación de zonas glaciares fuera de los polos.

Los porteadores que nos acompañan caminan silbando o cantando bajo cargas imposibles, de camino a Concordia, a la cabecera del gran glaciar, donde cuatro de las montañas de más de ocho mil metros del planeta descargan sus aludes en un lugar mágico y terrible a la vez.

Algunos de los porteadores baltís que nos acompañan se agachan y comienzan a orar, con la palabra Allah en los labios

Ya han pasado 3 días desde que superamos la cabecera de la lengua de hielo. Las torres Trango superadas y el Muztagh pass a nuestras espaldas, por donde Younghusband descendió a riesgo de romperse la crisma empujando a sus porteadores a punta de pistola….. Y al final, de repente, todos dejamos nuestras cargas en el suelo y miramos a la izquierda. Algunos de los porteadores baltís que nos acompañan se agachan y comienzan a orar, con la palabra Allah en los labios. Y allí, en uno de los momentos de mi vida viajera más intensos, se levanta entre las nubes la gran pirámide rojinegra del K2. Un sueño de juventud cumplido en una estampa casi sacada de un cuento de Kipling.

Y esa noche, con el volumen del viaje de Younghusband asomando de mi saco de dormir (comprado en una librería de viaje en Peshawar….Kipiling de nuevo….), trato de conciliar el mal de altura y el enorme olor que despiden mis botas, pensado que incluso el más osado de los exploradores de antaño tuvo alguna vez la misma sensación de plenitud que tengo en este momento, con las laderas del K2 brillando más allá de las paredes de nylon de mi tienda bajo el reflejo de la luna…..Y la olorosa prueba de la necesidad de un baño que tardare aún muchos días en disfrutar. Por suerte, no me espera una recepción oficial. Aunque eso es parte de otra historia.,….

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Comentarios (1)

  • Bea

    |

    Muy buen articulo!!!! Divertidismo. En lugares como ese aguantaria el olor que fuera. Jajajaja.
    Os acabo de descubir. Un gusto leer lo que publicais, Mas porfavor!

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