Crónicas

Textos sobre viajes y política internacional alrededor del globo

1336 artículos

Jouni: ¿el último saami de Laponia?

Dicen de él que es el primero en cruzar las aguas del lago cuando se congela y el último en salir a pescar antes del invierno. Dicen que conoce hasta el último recodo del bosque, que le gusta desaparecer de vez en cuando y que incluso ha tenido que enfrentarse a un oso.

Filipinas: relato sin moraleja

Quisiera dar las gracias al chico rarito que no se llamaba Nilson. Y es que a menudo, un contratiempo te lleva a una experiencia infinitamente mejor a lo que tenías planeado. Y broncearme tumbada en una playa paradisiaca era un buen plan, pero ser adoptada por una familia filipina fue infinitamente mejor. Gracias cómo sea te llames.

Diálogos con Maputo

Las madrugadas en Maputo agreden a la imaginación. El viento se queda quieto a las puertas de su playa de ceniza gris mientras los perros solitarios se preparan para irse a dormir acobardados de lo que se les viene encima. Entonces la ciudad, durante los escasos minutos en los que la luz lo denuncia todo por primera vez, hierve entre el rugir de miles de personas que no saben dónde ir.

El beso de Dios a 5.416 metros de altura

Dicen los que saben de la montaña que, para poder cruzar el paso de Thorung La, hay que llegar antes de las nueve de la mañana. Después se desata un viento tan salvaje que no hay forma humana de atravesarlo sin poner en riesgo la vida. Es por eso que la última escalada, la definitiva, comienza a las tres de la madrugada.

Guadalupe y la historia del Camino Real

Un lugar que visitaron reyes, papas, conquistadores como Colón y Hernán Cortés e incluso ilustres escritores de la talla de Unamuno o Cervantes, que caminó hasta Guadalupe para ofrecer a la virgen las cadenas con las que había sido encerrado en las mazmorras de Orán, según consta en los libros de visita del monasterio.

Jodhpur, India: la tierra de la muerte

Entonces, llegan a mis oídos notas musicales y una voz que comienza a cantar. A pocos metros de mí un joven, un niño apenas, ataviado con un traje tradicional toca el dirulba, un instrumento de cuerda. Lo acompaña con una letra que parece un lamento o, al menos, me transmitió melancolía.

Mae Ra Moe, la cárcel sin rejas

Tenían historias tristes, muchas -familias separadas, padres muertos, aldeas quemadas, años viviendo escondidos en el bosque-, pero las explicaban con la naturalidad del que está hablando desde y sobre su propia vida. Estaban acostumbrados a ello aunque para nada resignados. A la inversa: aquel es un lugar en el que, por encima de todo, perdura la esperanza. No es un lugar triste ni derrotado.
Tu cesta0
Aún no agregaste productos.
Seguir navegando
0